
A ritmo de tambores y portando pancartas, centenares de inmigrantes marcharon este domingo hasta Washington Square en el bajo Manhattan para celebrar el Día Internacional de Trabajador. Lo mismo ocurrió en otras ciudades de Estados Unidos y del mundo.
“Somos esenciales”, se leía en algunas pancartas que exhibían los trabajadores en Nueva York, en su mayoría latinos. “Trabajadores excluidos, pero no vencidos”, en alusión a que no fueron incluidos en el presupuesto del estado y la reforma de inmigración no llega. “Alto a las deportaciones” fue otro de los carteles.
Yatziri Tovar, de la organización Make the Road New York, dijo durante la protesta que los trabajadores esenciales, como empleados de restaurantes, repartidores de comida y cuidadores de niños y familias, “se vieron obligados a trabajar durante la pandemia y siguen trabajando por la recuperación de esta ciudad, pero no están siendo compensados y tampoco les ofrecen un camino a la ciudadanía”.
La lucha de los trabajadores en la ciudad de Nueva York es semejante a la de otras naciones en donde exigen mejores sueldos, trato equitativo y mayores garantías laborales.
El Día Internacional del Trabajo no se celebra en los Estados Unidos porque la consideran una fecha “comunista”. Aunque nació el 1 de mayo de 1886 en Chicago, cuando miles de obreros salieron a las calles para exigir un sueldo justo, trabajar solo ocho horas diarias y un mejor trato laboral, con prestaciones. Hubo muertos y heridos en las protestas que duraron varios días. En esta nación se celebra el Día del Trabajo el primero lunes de septiembre.
En la demostración de Nueva York fue notoria la presencia de banderas de países como Venezuela, México, Colombia, Honduras, Puerto Rico y los Estados Unidos. Los manifestantes gritaban consignas como “El pueblo unido jamás será vencido” y “Bien escucha, estamos en la lucha”.
Miembros de la Local 32BJ que aglutina a trabajadores de limpieza, asistieron a la demostración.
La manifestación concluyó en Foley Square Park, cerca del edificio del Servicio de Inmigración, en donde varios inmigrantes se acostaron en la calle para interrumpir el tránsito de carros por unos minutos.
