Discurso del presidente Obama a la nación y reacción republicana

El presidente en su discurso a la lanción en enero del 2012.

El presidente de EE.UU. resalta en su discurso sobre el Estado de la Nación que el país debe premiar el trabajo duro y edificar una economía perdurable.

Barack Obama dijo que la educación superior no es un lujo sino un imperativo.

El presidente Barack Obama dijo este martes que su propósito es hacer que EE.UU. sea un país líder por la educación de sus jóvenes y que tenga una economía perdurable en la que trabajar duro tenga sus recompensas y donde se premie la responsabilidad.

En su discurso sobre el Estado de la Nación, pronunciado como es costumbre ante una sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes en el Capitolio en Washington, el presidente resaltó la importancia de que el país atraiga a “una nueva generación de manufactura de alta tecnología y puestos altamente pagados”.

Obama destacó la necesidad de tener “una economía construida para que perdure” y dijo que el país no puede conformarse con que a un número reducido de estadounidenses les vaya muy bien y otros a duras penas lo consigan. “Lo que está en juego no son los valores demócratas o republicanos sino los valores estadounidenses”, subrayó.

Tratando de desvirtuar a quienes lo critican por el manejo que ha hecho de la economía y subrayando las diferencias que lo separan de sus contendientes republicanos, señaló que se opondrá “a cualquier esfuerzo encaminado para regresar a las mismas políticas” que condujeron al país a la crisis económica.

“No, no vamos a regresar a una economía debilitada por contrataciones externas, mala deuda y falsas ganancias financieras”, dijo y reiteró su plan de incentivar a las corporaciones que traigan de vuelta puestos de trabajo a EE.UU. y no ofrecer más alivios impositivos a las que hagan lo contrario. También anunció que luchará tenazmente contra el fraude financiero.

Aunque la Casa Blanca recalcó que el discurso de Obama no tuvo fines electorales, una vez concluida su alocución prevaleció la impresión de que uno de los propósitos del presidente fue el de tratar de ganarse a menos de 10 meses de las elecciones la simpatía de los estadounidenses de clase media, fuertemente golpeados por la crisis económica.

Con la mira puesta en temas como la industria manufacturera, la educación, el desarrollo de fuentes de energía alternativas, y los valores tradicionales del país, el presidente trató de persuadir a los estadounidenses de que a pesar del alto desempleo (8,5 por ciento) y la débil recuperación económica, para completar su tarea necesita estar al frente de la Casa Blanca cuatro años más.

A diferencia del año pasado, Obama puso de relieve que en el 2012 Osama bin Laden ya no es más una amenaza para EE.UU y el país puso fin a la guerra en Irak.

También a diferencia del pronunciado en 2011, cuando cerca de 43 millones de televidentes vieron su discurso, el de este martes tuvo efecto mientras los aspirantes republicanos a la Casa Blanca Newt Gingrich y Mitt Romney han transformado la campaña electoral republicana en una feroz competencia de cara a las elecciones primarias de ese partido el 31 de enero en Florida.

El discurso coincidió además con el día en que Romney, ex gobernador y con una gran fortuna personal, divulgó su declaración tributaria poniendo de manifiesto que paga menos impuestos que el común de los estadounidenses, lo que le dio argumentos al presidente para defender su tesis de que los millonarios deben aportar más al fisco.

Quienes critican su desempeño durante los últimos tres años en la Casa Blanca dicen que aunque Obama cumplió con algunas de sus promesas como la reforma de salud y el fin de la guerra en Irak, todavía están por ver, entre otras, la reforma migratoria, el cierre de la base de Guantánamo y el poner más límites a las emisiones de gases contaminantes.

Como contrapartida el presidente hizo énfasis en que en ese período, a pesar de la crisis económica, se salvó al país de un descalabro mayor, se crearon más de tres millones de empleos, y se rescató a la industria automotriz.

En materia de política exterior, Obama dijo que Washington seguirá defendiendo el libre mercado y la democracia,  aludió a la debilidad del régimen de Siria, y reafirmó la determinación de EE.UU. de impedir que Irán consiga hacerse de armas nucleares.

Entre los invitados especiales a presenciar el discurso estuvo Mark Kelly, ex astronauta y esposo de la congresista demócrata por Arizona Gabrielle Giffords, que recién anunció su renuncia a la legislatura para concentrarse en su recuperación tras haber sido víctima en enero del año pasado de un balazo en el cráneo que milagrosamente no le costó la vida.

Para promover las ideas expuestas en su discurso, Obama viajará dentro de tres días a cinco estados considerados de gran importancia para poder obtener en noviembre la reelección: Iowa, Nevada, Arizona, Colorado y Michigan.

Republicanos responden a Obama

El gobernador de Indiana, Mitch Daniels, tuvo la encomienda por los republicanos de responder el discurso del presidente Barack Obama.

Mitch Daniels acusó al presidente de dividir a los estadounidenses.

En respuesta al discurso sobre el Estado de la Nación del presidente de EE.UU., el gobernador de Indiana, Mith Daniels, dijo que no es justo ni es cierto considerar a los republicanos del Congreso como un obstáculo para el país y acuso a Barack Obama de dividir a los estadounidenses.

Daniels, quien fue director de presupuesto de la Casa Blanca durante la presidencia de George W.Bush, fue el encargado de responder formalmente al discurso presidencial en nombre del Partido Republicano.

“Ninguna característica de la presidencia de Obama ha sido más triste que sus constantes esfuerzos por dividirnos, por favorecer a algunos estadounidenses castigando a otros. Como en situaciones previas de peligro nacional, los estadounidenses hemos estado todos en el mismo bote”, enfatizó.

El gobernador, quien ha calificado de “catastrófica” la actual política fiscal de la Casa Blanca, abogó por un sistema tributario mucho más simple, con “menos lagunas y tasas más bajas”.

También señaló que el 2012 será un año en que se probará que los escépticos “están equivocados”, que EE.UU. sigue siendo el principal país de las oportunidades, y un año en el que “los republicanos hablarán por voz de quienes creen que el gobierno está para servir al pueblo más que para supervisarlo”.

Previamente al discurso de Obama, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, dijo que las elecciones de noviembre próximo “van a ser un referendo acerca de las políticas económicas” de Obama, que a su juicio han sido nefastas.

Según Boehner, casi 30 proyectos de leyes que bloquean o revierten diversas regulaciones y que han sido aprobados por la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, están estancados en el Senado, de mayoría demócrata.

Por su parte, el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch MConnell, señaló que “si el presidente quiere culpar a alguien por el estado de la economía, debe empezar a hacerlo consigo mismo”.

Richard Lugar, quien preside el Comité de Asuntos Exteriores del Senado, indicó que desde el principio Obama “ha fallado en enfocarse en crear empleos dentro del sector privado y mejorar la economía, el principal problema que encara la nación”.

Otra influyente republicana, la presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen, dijo que desafortunadamente en momentos en que el país necesita crear empleos , el discurso de Obama “es otro ejemplo de retórica y promesas falsas”.

Tras destacar que el Congreso cumple ahora mil días sin aprobar un presupuesto federal, Ros-Lehtinen señaló que los hispanos al igual que todas las comunidades de la nación siguen buscando “claridad y liderazgo” en las propuestas económicas del gobierno de Obama.

Sin embargo, apunto que durante 35 meses consecutivos—el tiempo más prolongado desde la Gran Depresión (1929)– el índice de desempleo se mantiene por encima del 8 por ciento.

Eso a pesar de que Obama dijo, recalcó, que si los legisladores aprobaban el paquete de estímulo económico propuesto por la Casa Blanca eso no iba a suceder. “El Congreso lo aprobó y el desempleo sólo ascendió”, dijo.

El senador Marco Rubio, una estrella en ascenso entre los republicanos,  se pronunció contra la idea de que pueda protegerse el empleo de los estadounidenses elevándoles los impuestos a quienes les dan trabajo. “Nunca hemos creído que para ascender haya que empujar a otros hacia abajo”, dijo. Voa

 

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