La Presidenta de Argentina, Cristina Ferandez de Kirchner, ratificó que el país no piensa “pagar sin tener en cuenta las consecuencias para el país” y pidió a “todos los argentinos estar muy juntos para defender lo logrado”. La mandataria afirmó que “no nos negamos a pagar, queremos hacernos 100 ciento responsables de la deuda en forma justa y sustentable”, y dijo que los fondos buitre rechazaron entrar al canje de deuda “porque quieren la sentencia casi usuraria” que les da 1.000 por ciento de rentabilidad.

Al hablar desde la Casa de Gobierno y por cadena nacional, la Presidenta destacó que hoy “hubo más de 100 académicos pidiendo en el Congreso de EE.UU. que intervenga, porque van a dañar la plaza financiera (estadounidense) y los países se van a ir a reestructurar deuda a Londres y Luxemburgo”.
Además, aludió a la presunta propuesta de banqueros privados que querían intervenir para comprar la deuda a los fondos buitre y destrabar el conflicto: “Para ser San Martín no hace falta que te pongan en la tapa de un diario conservador” sino que se precisa el “coraje de decir como son realmente las cosas”.
Durante su discurso, en Casa de Gobierno y acompañada por gobernadores y funcionarios, recordó un discurso del ex presidente Néstor Kirchner pronunciado en febrero de 2004 en San Nicolás, en el cual señalaba que era hora de que “el mundo le ponga freno a los fondos buitre y a los bancos insaciables que quieren seguir lucrando con la Argentina que está quebrada”.
Campaña de descrédito
El ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, aseguró que “existe una especie de campaña para sembrar incertidumbre, pánico y terror vinculada con la palabra default” y apuntó a las “opiniones mal intencionadas”. Fue en una conferencia de prensa poco después de llagar de Nueva York.
Kicillof advirtió que “existe una especie de campaña encaminada a sembrar incertidumbre, pánico y terror vinculada con la palabra default”, al tiempo que enfatizó que lo que está ocurriendo “no tiene nombre” y que en caso de tenerlo “nunca sería default”.
En una conferencia de prensa brindada en el Microcine del Palacio de Hacienda, que se extendió por espacio de algo más de 60 minutos, Kicillof brindó precisiones sobre las negociaciones llevadas adelante con el mediador Daniel Pollack y los fondos buitre entre el martes y el miércoles. También analizó la negativa del juez neoyorquino Thomas
Griesa a reponer el stay para que los bonistas de la deuda reestructurada puedan cobrar los fondos que la Argentina ya pagó, y explicó la visión del Gobierno respecto a la posibilidad de que se lleve adelante una negociación entre “privados” para resolver este tema.
“El default se declara cuando uno no puede pagar, y ninguno de los eventos de incumplimiento han ocurrido”, subrayó Kicillof en respuesta a las notas colocadas por las calificadoras Standard & Poors y Fitch, que ubicaron a la deuda soberana del país en “default selectivo” y “default parcial”, respectivamente.
También explicitó su sorpresa y malestar con el mediador Pollack, debido a que éste sostuvo anoche en un comunicado que la falta de acuerdo con los fondos buitre ubica a la Argentina en situación de inminente default.
“Nosotros hemos pagado, pero existe la decisión de un juez (Thomas Griesa) de impedir el cobro por parte de los bonistas que entraron al canje. Nosotros vamos a hacer todo lo posible para que ese dinero llegue a los bonistas”, enfatizó el ministro, acompañado en la rueda de prensa por el secretario de Finanzas, Pablo López, de Política Económica, Emanuel Álvarez Agis, y de Legal y Técnica, Federico Thea.
Kicillof dijo que la situación derivada del fallo de la justicia estadounidense constituye “un hecho judicial sin precedentes” y que “no encuadra desde la lógica, es ridícula”.
Criticó a las calificadoras de riesgo por la rebaja en la calificación de los títulos de deuda al asegurar que “decir que estamos en default es una pavada atómica”.
“Raro es que las agencias calificadoras, tan afines a hacer negocios entre ellas, digan que es un problema de insolvencia. Nosotros tenemos el dinero” destacó el ministro y recordó que “no había dinero en la crisis del 2001, pero nosotros vamos a seguir pagando el vencimiento que viene, y el próximo, y el que sigue”. Télam