El presidente de México, Enrique Peña Nieto, admitió que la espectacular fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán, significa una afrenta para el Estado mexicano.
“Esto representa, sin duda, una afrenta para el Estado mexicano, pero también confío en que las instituciones del Estado mexicano, particularmente las encargadas de seguridad pública, estén a la altura, con la fortaleza y la determinación, para reaprehender a este delincuente”, dijo en un comunicado.
Guzmán escapó la noche del sábado del penal federal Altiplano, una prisión de alta seguridad, a través de un túnel de más de 1.500 metros de longitud que comunicaba su celda con una construcción en obras, dijo el Comisionado Nacional de Seguridad (CNS), Monte Alejandro Rubido.

Guzmán, el hombre fuerte del poderoso Cártel de Sinaloa, había estado prófugo durante más de una década antes de ser capturado en febrero del año pasado en la ciudad costera mexicana de Mazatlán.
La CNS dijo que las autoridades detectaron por las cámaras de seguridad que Guzmán se acercaba a la zona de duchas del penal del Altiplano, en el Estado de México, a las 20.52 del sábado hora local (0152 GMT del domingo). Pero cuando lo perdieron de vista, chequearon su celda y comprobaron que estaba vacía. Voa