El frío es saludable y debes disfrutarlo

El frío también mejora la relación de pareja porque incita a las caricias y los abrazos.

Para vivir más y mejor, el frío es su mejor amigo. Durante el invierno no todo es gripes, dolores de garganta y de articulaciones, además sentarse a comer frente al televisor. El frío aumenta la circulación y la energía y acelera el metabolismo.

1-Ayuda a combatir el insomnio. La temperatura corporal aumenta y disminuye a lo largo del día, alcanzando su pico más alto a última hora de la tarde y su nivel más bajo al amanecer. En la mayoría de las personas, la temperatura va descendiendo a medida que se acerca la hora de dormir, lo que favorece que se concilie el sueño. Excepto en las personas que sufren insomnio.

2-Regula el funcionamiento de las hormonas. Las temperaturas ambientales bajas mejoran la secreción de la insulina para un mejor control de la glucosa y beneficia a quienes padecen diabetes. El frío también activa la hormona del crecimiento (GH).

3-Activa la circulación. No hay mejor “impulso energético” para la circulación sanguínea que el frío. Ataca la pesadez e hinchazón de las varices.

4-Refuerza el sistema inmune. Paradójicamente el frío puede protegernos de gripes y resfriados. Tomar una ducha fría al día incrementa el número de leucocitos en el organismo, activando el sistema inmune y nervioso simpático, aumentando los niveles de beta-endorfinas en la sangre, sustancias que tienen un efecto antidepresivo.

5-Un estupendo antiinflamatorio. Los deportistas lo saben muy bien: nada mejor que la aplicación de frío local para aliviar el dolor de un golpe o contusión y evitar que se inflame. Los músculos, las articulaciones y el aparato locomotor también se benefician de la exposición al frío.

6-Acelera la quema de calorías. Aunque sea lo que menos apetezca, salir a hacer ejercicio cuando hace frío es una opción con “recompensa”: aumenta significativamente el gasto de energía, un efecto que se mantiene incluso horas después de haber dejado de ejercitarse.

7-Facilita la pérdida de grasa (y el adelgazamiento). En el organismo hay dos tipos de grasa: la blanca (la más habitual) y la parda, que produce calor y quema calorías. Con el frío la grasa parda aumenta en un 40%  y, en consecuencia, mejora su peso y sus niveles de glucosa y su perfil lipídico es más favorable.

Salus & Wellness

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