En su último día al frente de la iglesia Católica, Benedicto XVI prometió obediencia “incondicional” al próximo pontífice, en una sencilla despedida privada con los cardenales que pronto elegirán a su sucesor.
“Seguiré estando cerca de ustedes en la oración, especialmente en los próximos días (…) mientras eligen al próximo Papa al que declaro hoy mi reverencia y obediencia incondicional”, dijo el Papa en el Vaticano.
Benedicto XVI tendrá una aparición pública más cuando llegue a Castel Gandolfo, la residencia veraniega papal en el sur de Roma, hacia donde volara en helicóptero desde el Vaticano. Será un saludo breve a quienes se han acercado para despedirlo.
La renuncia del Papa, la primera en los últimos seiscientos años, será oficial a las 8 p.m., hora de Roma (2 p.m. hora de Washington). Voa