
Por Javier Castaño —
El discurso que pronunció el alcalde Eric Adams en Brooklyn el martes de esta semana, estuvo salpicado de frases optimistas que compaginan con su personalidad: “hacemos las cocas que prometimos”, “la equidad es para la justicia económica”, “mi administración será responsable” y “será muy difícil que la gente me odie”.
El alcalde Adams comenzó su discurso sobre los primero 100 días de su administración con un video sobre su infancia, una familia pobre de Queens que creció bajo el temor de perder su vivienda, una madre soltera y el abuso que sufrió de la policía el joven Eric hasta que se vinculó al Departamento de Policía de Nueva York para “sacarme los demonios”.
Luego presentó a las personas más allegadas a su vida, todas afro-americanas. Desde la nueva comisionada de policía (NYPD), hasta la presidenta del Concejo, pasando por el canciller de educación y los líderes que obligaron a Amazon de Staten Island a sindicalizarse.
El alcalde Adams dejó por fuera de su discurso las necesidades de los nuevos inmigrantes, no se refirió a los trabajadores esenciales, como los repartidores de comida o vendedores ambulantes, y tampoco mencionó a los latinos que ocupan cargos importantes en su administración.
Y en medio de sonrisas presentó su propuesta de presupuesto para el 2023 que deberá ser aprobada por el Concejo este mes de junio. Asciende a 99.7 mil millones de dólares. Un total de $5.6 mil millones para el NYPD, incluyendo la contratación de 578 nuevos policías para cárceles como Rikers Island. Un mensaje directo a los demócratas progresistas que anhelan desaparecer esta institución penitenciaria de Queens y quitarle fondos a la uniformada.

Otros 33 millones de dólares para entrenar jóvenes en tecnología y atención médica. $170 millones para disponer de 1.400 nuevas camas con el fin de que los desamparados duerman en “refugios seguros”.
El problema de los desamparados, que se han tomado los andenes, los vagones y las estaciones de trenes, y que son tantos que no hay dónde meterlos, ha sido un dolor de cabeza para los más recientes alcaldes de esta ciudad. Por eso el alcalde Adams ha designado 22 mil millones de dólares para invertir en vivienda accesible y en reparaciones de NYCHA en los próximos 10 años.
Otro gran problema que enfrenta esta administración es el creciente crimen que está impidiendo una pronta recuperación después de dos años de pandemia. La reciente balacera en dos estaciones de Brooklyn, que incluyó dos trenes y permitió la fuga del sospechoso, dejó en evidencia la ineficiencia del NYPD. Ahora hay policía en todas las estaciones y están arrestando a quienes no pagan el pasaje.
El alcalde Adams dijo que en estos primeros 100 días de su administración se han retirado 2.300 armas de fuego ilegales de las calles de Nueva York, se han creado 50 mil nuevos trabajos y una gran mayoría de la población está vacunada contra el Coronavirus. También invertirá $55 millones en salud mental para “conectar a la gente con los servicios”.
Dijo que es importante que las calles sean seguras para los peatones y por eso serán delineadas para reducir la velocidad en las intersecciones. Hizo énfasis en fortalecer el medio ambiente, ahorrar energía y crear más zonas verdes, además de seguir sembrando árboles.
“Aspiramos a que esta ciudad le brinde a todos sus habitantes la oportunidad de hacer sus sueños realidad”, concluyó el alcalde Adams. “Nadie tiene que estar de acuerdo conmigo todo el tiempo. We got this”.
