
“No salga de su casa o use su auto sino es necesario”, dijo Bill de Blasio, alcalde de Nueva York. “Si tiene que salir, abríguese bien y use transportación masiva”. De Blasio, en su tercer día como primer mandatario de esta ciudad, se levantó temprano a palear la nieve que se había acumulado frente a su casa en Brooklyn.
Luego realizó una conferencia de prensa para informar a la ciudadanía sobre los efectos de la tormenta que azotó la Gran Manzana, la primera del invierno de 2014. “No se arriesgue y deje al Departamento de Sanidad que haga su trabajo de limpieza de la nieve”, dijo el alcalde de Blasio. El Departamento de Sanidad tiene que limpiar 602,000 millas de calles cubiertas de nieve.
En la mañana del viernes todas las autopistas habían sido limpiadas, al igual que el 90% de las calles, dijo el alcalde de Blasio.
La temperatura en la ciudad de Nueva York es de 13 grados. En el Aeropuerto LaGuardia se acumularon 7 pulgadas de nieve. En Long Island, que fue declarado en estado de emergencia, se acumularon 12 pulgadas de nieve durante la noche. El Long Island Expressway fue cerrado durante la noche y reabrió a las 8 de la mañana del viernes.
Las escuelas públicas cerraron sus puertas porque la tormenta de nieve seguirá en efecto hasta la una de la tarde del viernes. Las regulaciones alternas de estacionamiento fueron suspendidas, aunque los parquímetros siguen en efecto.
Si alguien observa a un desamparado, anciano o niño en problemas, debe llamar al 311. Si es una emergencia, como un accidente, debe llamar al 911.

En español, el alcalde de Blasio dijo que “la tormenta es muy peligrosa y es mejor no tomar riesgos”. También hizo énfasis en que su hijo Dante ayudó a retirar la nieve frente a su casa con una pala y luciendo su afro.
Los dos aeropuertos de Queens, el Kennedy y LaGuardia, están experimentado retrasos en sus vuelos. Esta tormenta, bautizado “Hércules” y que afectó el este de los Estados Unidos, causó la muerte de al menos 9 personas.
Javier Castaño