El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció esta semana un programa de renovación de las escuelas públicas. La ciudad de Nueva York invertirá 150 millones de dólares para transformar 94 escuelas que no son muy eficientes. Esta iniciativa se llama ‘School Renewal Program’.

“Creemos que todos los estudiantes deben tener acceso a escuelas bien fundamentadas. Para eso necesitamos cambiar las reglas de juego e invertir tiempo, energía y recursos para asociarnos con las comunidades y mejorar las escuelas que tienen problemas”, dijo el alcalde de Blasio. “Les daremos a los estudiantes las herramientas, el liderazgo y el apoyo necesario para que tengan éxito, además de que vigilaremos su implementación y a los responsables de lograr este avance”.
“En los últimos 12 años, la respuesta de la ciudad de Nueva York a las escuelas con problemas fue muy simple: acorralar a los estudiantes con necesidades académicas, retirarle el apoyo a las escuelas y luego cerrarlas si no mejoraban milagrosamente”, dijo Michael Mulgrew, presidente de la Federación Unida de Maestros. “Era más un comunicado de prensa político que una solución académica. Es refrescante saber que esta ciudad va a limpiar su porquería y se hará responsable de ayudar a las escuelas en lugar de acelerarse a cerrarlas”.
El ex alcalde Michael Bloomberg dijo al principio de su administración, hace 12 años, que debería de ser evaluado por los cambios que implementaría para mejorar las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York. El resultado fue nefasto: el nivel académico no mejoró, cerró escuelas, privatizó parte del sistema educativo y recibió una calificación de F como educador.
Los 150 millones de dólares se invertirán en la estrategia de trabajo de la canciller Carmen Fariña, el cual se fundamenta en una instrucción rigurosa, un medio ambiente de apoyo, profesores que colaboren, un liderazgo educativo efectivo, una fuerte relación de las familias y la comunidad, y confianza en el sistema.
“Este esfuerzo significa la implementación de mejoras reales en la educación de los estudiantes”, dijo la canciller Fariña. “Todos estaremos apoyando nuestras escuelas y nuestros estudiantes porque no podemos hacer menos y tengo la determinación de hacer esto correctamente”.
Además de adoptar el modelo de Escuela Comunitaria, cada plantel ofrecerá una hora adicional para ayudarle a los estudiantes que lo requieran. Esto puede significar más programas para después de la escuela, durante los fines de semana y programas de verano. En la primavera del año entrante, cada escuela deberá desarrollar su plan de renovación con su equipo de liderazgo y escuela comunitaria.
Esta nueva estrategia concentrará esfuerzos y recursos en las 94 escuelas públicas que no tienen un buen nivel académico. Para el 2016, cada escuela debe haber alcanzado algunos logros previamente definidos. Para el 2017, cada escuela debe mostrar logros académicos concretos.