Una de las principales preguntas que surge en estos días tiene que ver con los futbolistas ausentes en el Mundial. Falcao, Montolivo y Montes no jugarán, por ejemplo, por la imprudencia y la torpeza. La Selección menos afectada es la colombiana porque le sobran delanteros, como Teo y Bacca. No es el caso de Italia con la lesión de Montolivo, el motor del medio campo. México perdió a Luis Montes y ahora si que los aztecas la tienen complicada porque era muy habilidoso.
(Más abajo hay un análisis sobre quién será el mejor jugador del Mundial, ¿Messi o Naymar? Al primero le dice algunos argentino ‘pecho frío’ y al segundo lo tildan de ‘la alfombra’ porque mantiene en el piso)
¿Qué pasó con Donovan? Increíble que lo hayan sacado de la selección de Estados Unidos. Lo cierto es que las rencillas entre técnico y jugador son legendarias y explotaron antes del Mundial. Veremos como termina Klissmann y si le respetarán el contrato de 4 años después de Brasil.
El caso Tevez fue declarado de interés nacional en Argentina y visto con asombro por la afición mundial. A Carlitos, goleador en la Juve, lo sacó una mano negra porque es “una manzana podrida” que no quiere ser suplente, etc. Messi al teléfono teléfono!!! Hazte cargo de la selección.

Tendencias
Dejando a un lado los ausentes, en estos partidos de preparación estamos viendo la tendencia de salir desde abajo, jugando con pelota dominada al mejor estilo Lavolpe. Nada más arriesgado que esto, porque si se pierde el balón en la salida, los delanteros habilidosos del otro equipo aprovechan y contraatacan.
Vemos también a otros equipos que con menos dominio de juego recurren al trabajo con pelota parada, y con muy buenos resultados. Una variante es frenar y probar al arquero con tiros desde lejos. Aunque he observado que muy pocos jugadores recurren a dispararle al arco. Alemania es de los pocos equipos que hace muy buen manejo de esta arma de ataque. No solo con disparos directos a la portería, sino a espacios muy difíciles de llegar de otra forma. Por ejemplo, un pelotazo fuerte cruzado al segundo palo para sorprender a la defensa.
Se está viendo mucho en el tiro de esquina el uso de la “cortina” en donde el cabeceador se apoya en el falso receptor, usándolo de “bastón” para elevarse y conectar de cabeza. Los técnicos están usando mucho este probado recurso. También estoy viendo que son frecuentes los tiros de esquina con pelota fuerte y larga, afuera del área, para colocársela en profundidad al receptor que viene “desde atrás” y evitar el fuera de lugar.
El recurso defensivo conocido como “achique”, en que la defensa sale, se está usando mucho y puede ser muy riesgoso en un Mundial porque si uno de los árbitros toma la decisión equivocada, entonces llega el gol. Para jugar de esta manera es necesario tener un arquero líbero, al mejor estilo Higuita. Si el arquero no sale a tiempo es un suicidio.
La gran novedad de este Mundial es que se juega con doble 5 y metemos un segundo marcador central. Es decir, están poblando la zona media con volantes de contención, algunos con buen pie o pasadores de pelota efectivos. En la zona de gestación, cuando Messi por ejemplo toma el balón, cuatro jugadores lo rodean y la estructura del equipo que defiende no se altera. Al recuperar la pelota quedan 4 posibles receptores, los de arriba y los “carrileros” que se pueden sumar a los marcadores laterales para salir de manera sorpresiva. En un instante se pasa a defender con tres y hasta dos hombres.
No olvidemos que en el fútbol actual los jugadores cubren más tiempo y muchos más sectores de la cancha. Van y vienen como una maquinaria perfecta y bien engrasada. El que más y mejor lo haga más avanzará en el Mundial. Ahora no se puede dar un centímetro de ventaja. Caminar afuera del área grande puede ser un pecado mortal. Dejar la marca o no regresar a cubrir espacios es meterse un autogol. El fútbol es ahora mucho más rápido. Entonces vemos en el sector medio que la marca a presión, el hombre a hombre, impide los deseos del rival de avanzar.
¿Pero qué debe hacer un jugador para ganar un partido?
Anticipar. Hay jugadores que cortan el circuito de juego sin rozar al contrario. Son escasos, pero son los que ganan el partido. No dejan jugar, no cometen faltas y son armadores netos. Inteligentes. El equipo que tenga a uno o dos de estos “artistas del anticipo” se lleva la copa. Y esta clase de jugadores aparece en este tipo de torneo porque son capaces de “leer” al contrario, son la delicia de los técnicos y la pesadilla de los contrarios.
Va a ser un Mundial de muchos goles. Cualquiera puede ganar. No hay equipos chicos. Algunos son más débiles, por supuesto, pero con estas técnicas pueden sorprender y ganar. Lo único cierto es que vamos a disfrutar de este deporte tan lindo que nos une y nos enfrenta a la vez, que nos ilusiona, nos saca lágrimas y es pasión.

¿MESSI o NAYMAR? “Pecho frío” Vs. “Alfombra”
Las mayores expectativas recaen sobre el jugador Argentino. Basta recordar el rol subordinado de Neymar en el Barca. Este es el Mundial de Messi. Si lo gana accederá en su país al cuadro privilegiado de los inmortales como Carlos Gardel, Maradona y el Papa Francisco. Pero si lo pierde, seguirá siendo el “Pecho frío” o carente de agallas y valentía. Los periodistas argentinos no pueden seguir mintiendo y diciendo que Argentina no tiene buenos jugadores. Di María y Agüero tienen madera y pueden ayudarle a Messi. No quiero que Messi pase a la historia como alguien que lo intentó, sino como alguien que lo logró.
Por el lado de Neymar la cosa es diferente. Aparece como la nueva estrella en el firmamento de Brasil que se mueve a su alrededor. Algo semejante pasó con otros jugadores que aspiraban a suceder al Rey Pelé y terminaron siendo del montón. La verdad es que Neymar hace gambetitas y cositas lindas contra equipos chicos, pero cuando el compromiso es grande se comporta como una “alfombra”: Vive arrastrándose en el piso. No se ha desempeñado como ‘el crack’ en un partido mundialista. En Brasil, que juega de local, la gente festejará cuando Neymar toque la pelota o haga una gambeta. Esto podrá afectarlo negativamente porque lo engrandece antes de tiempo. No ha mostrado estirpe. Neymar es más malabarista de circo que peleador callejero.