
El papa Benedicto XVI aprobó un milagro atribuido al fallecido papa Juan Pablo II y estableció el 1º de mayo como la fecha de su beatificación.
Benedicto XVI señaló en un decreto que la cura de una monja francesa, que sufría el mal de Parkinson era milagrosa y este era el último paso necesario para la beatificación de su predecesor.
Se necesitaría el reconocimiento de un segundo milagro para que Juan Pablo II se convirtiera en santo.
Se prevé que la ceremonia del 1º de mayo atraiga a cientos de miles de peregrinos a Roma para celebrar a uno de los Pontífices católicos más populares de todos los tiempos.
Benedicto XVI aceleró el proceso de beatificación de Juan Pablo II a las pocas semanas de que este muriera en 2005 como una respuesta a los llamados de “¡Santo súbito!”, que surgieron durante su funeral para su canonización inmediata.
Benedicto XVI derogó las normas canónicas que prevén que se espere 5 años de la muerte para abrir el proceso canónico para la beatificación.
El 13 de mayo de 2005, a pocas semanas de su elección, Joseph Ratzinger, en la catedral de San Juan, frente al clero, anunció en latín su decisión de consentir la apertura inmediata de la causa canónica para Karol