
“Ganamos, ganamos”, gritó Frank García al conocer la decisión del juez estatal Milton Tingling de echar al piso la prohibición de vender bebidas azucaras de más de 16 onzas en la ciudad de Nueva York. Frank García fue el que presentó la demanda en contra de la administración del alcalde Bloomberg y es el presidente de la junta de la Coalición de Cámaras de Comercio Hispanas del Estado de Nueva York.
“Agradezco el apoyo del American Beverage Association y de todos los restaurantes de Queens y Manhattan que nos apoyaron. Este es un triunfo de los pequeños negocios hispanos y coreanos que el alcalde Bloomberg ha atacado con multas y medidas absurdas como esta de las bebidas”, dijo García.
Los otros demandantes fueron la Local 812, la Asociación de Tenderos Coreanos de Nueva York, la Asociación de Dueños de Teatros del estado de Nueva York y la Asociación Nacional de Restaurantes.
“La decisión de la corte es un alivio para los neoyorquinos y para los pequeños negocios que han sido perjudicados con prohibiciones arbitrarias e impopulares”, dijo Chris Gindlesperger, vocero de American Beverage Association.
La prohibición entraba en vigencia este martes, pero la decisión del juez Tingling de rechazar la imposición se basó en “los huecos de la ley que impiden llevar a cabo esa medida en el estado”.
El alcalde Bloomberg había dicho este pasado fin de semana que “no estamos prohibiendo nada, simplemente estamos controlando las porciones”. Sus críticos argumentan que es una manera de imponer costumbres en una nación libre. El límite de bebidas azucaradas no afecta los jugos 100% o bebidas con más del 50% de leche.
El Comisionado de Salud de la ciudad de Nueva York, Thomas Farley, dijo que sin la prohicición de estas bebidas azucaradas será muy difícil reducir la epidemia de la obesidad “que causa má muertes que fumar y mucho dolor a quienes sufren de problemas del corazón, diabetes y otras enfermedades”.

El alcalde argumenta que esta imposición es necesaria para controlar el consumo de azúcar y así evitar la obesidad y otras enfermedades como hipertensión e infartos, además de diabetes.
Bill Thomson, candidato a la alcaldía de Nueva York dijo que “la decisión del juez desenmascara a Bloomberg que engaña con esta prohibición que no es más que algo cosmético para tapar un problema complejo… Para resolver el problema de salud necesitamos un liderazgo sin trucos”.
La concejal Julissa Ferreras también estuvo en contra de la prohibición de venta de bebidas azucaradas de más de 16 onzas por considerarla “una medida arbitraria y en contra de los pequeños negocios que están sufriendo debido a la crisis económica”.
La administración del alcalde Bloomberg dijo que los abogados de la ciudad trabajarán para apelar la decisión del juez y Frank García añadió que la próxima demanda en contra del alcalde y de la ciudad de Nueva York es “por excluir a los negocios minoritarios de los contratos de la ciudad”.
Javier Castaño