La derrota de Trump y las posibilidades de Biden

Trump perdió la presidencia de los Estados Unidos frente a Biden.

Por Francisco Noguera Rocha

La famosa frase de Julio César ‘Alea Jacta est’ (La suerte está echada) puede utilizarse ahora casi cuatro semanas después de efectuadas las elecciones presidenciales en Estados Unidos de América.

Cada día parecen más remotas las posibilidades de éxito de las acciones judiciales de Trump en contra de los resultados electorales.

La enorme afluencia de votantes jóvenes, además del apoyo de la mayoría de los afrodescendientes y latinos, parecen tener ya en las puertas de la Casa Blanca a la formula Biden & Harris.

Aún así, algunas preguntas parecen pertinentes: ¿Por qué casi la mitad del electorado acudió a las urnas respaldando al presidente Trump, desatendiendo las indicaciones en su contra hechas por los poderosos medios demócratas durante los últimos años?

Es hecho factico que, si se restaran del total del voto popular los resultados de California y New York, cambiarían las proyecciones de CNN propagadas por todo el globo.

En hecho inédito, nunca un presidente en ejercicio resultará derrotado a pesar de haber incrementado notoriamente el numero de votos con que ganó su primer periodo.

Ciertamente, la gran prensa y las firmas encuestadoras sufrieron una estruendosa derrota. Noviembre 2020 será recordado como la fecha en la que se le puso fin a su hegemonía como orientadores de la opinión pública. A partir de ahora las redes sociales reemplazaran viejas costumbres.

Puede suponerse que la abultada votación obtenida por el actual presidente tuvo que ver con su buena gestión en el campo económico. Las cifras divulgadas a fines de octubre que mostraron un vigoroso repunte del PIB debieron influir mucho en ese resultado. Además muchísimos lo respaldaron por sentir amenazadas sus valores y forma de vida arraigados y tradicionales.

Pero ¿Qué puede esperar América latina y el mundo en temas comerciales y de seguridad a partir de enero próximo?

Por no haber sido esos los temas centrales de su campaña pocos datos se tienen, pues la campaña demócrata priorizó los temas sanitarios, recalcando la mala gestión de su rival durante la pandemia.

Sin embargo, podemos guiarnos por las posturas económicas y comerciales de Biden en su larga carrera como senador que lo ubican como un político de centro y amigo del comercio global. Lo que permite imaginar que no será una amenaza para el normal funcionamiento de la economía de mercado hoy imperante.

Tampoco sus anuncios de aumentarle impuestos a quienes devenguen ingresos superiores a 400.000 dólares anuales espantarán a empresarios medianos y grandes.

Pero, siendo reconocida la orientación política hacia la izquierda de su vicepresidente Harris, será deseable que el nuevo presidente mantenga férreo control sobre su agenda de gobierno y que su salud se mantenga sana durante la totalidad de su periodo.

En materia de relaciones exteriores se intuye que el nuevo gobierno estrechará sus vínculos con la ONU, suscribirá el acuerdo ambiental de París y en general, reavivará las relaciones con UE y otras instituciones multilaterales como la OMS y OTAN.

Incluso, algunas frases, sueltas hasta ahora, dejan entrever que seguirá presionado a China, como lo hizo Trump, para que aumente sus compras de productos fabricados o cosechados en Estados Unidos, aunque por la vía del dialogo, apartándose de las amenazas sobre nuevos aranceles.

Es todavía una incógnita las posiciones que adoptará con Rusia, Irán, Israel, Palestina y los países árabes, pero, sobre todo con Corea del Norte, donde, Trump intentó avanzar tratando de construir una agenda conjunta.

En cuanto a las relacionarse con Colombia, dada la antigua amistad de Biden con casi todos nuestros líderes, veremos si Santos logra convencerlo de restablecer el irrestricto apoyo que le dio con Obama a su acuerdo con las FARC, o si, por el contrario, será el presidente Duque, apoyado por Uribe y Pastrana, quienes lo convenzan de apoyar ciertas modificaciones, alegando el rechazo del pueblo en el referendo convocado para tal fin.

Sobre Venezuela, puede inferirse que Biden intentará una solución negociada que permita poner fin, por la vía de elecciones transparentes, al tiránico régimen hoy en el poder. Esa fue su reiterada postura en el Senado.

Lo cierto es que el arrollador triunfo de Trump en la Florida, con ventaja superior a 200.000 votos, en el que los electores de origen latino fueron determinantes, alejará, durante el próximo cuatrienio, la tentación de algunos copartidarios del nuevo presidente de intentar repetir con Maduro el fraternal trato que recibió Raúl Castro en Cuba, de la dupla Obama-Biden.

Es de suponer que los demócratas evitarán correr el riesgo de volver a perder en próximas elecciones los 25 votos que aporta la Florida al colegio electoral.

Sin duda ¡La suerte está echada!

Francisco Noguera Rocha fue cónsul general de Colombia en NY y es profesor universitario

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