
“Sin educación no podemos abrir las puertas a un mejor futuro y no podemos permitir que los latinos que se gradúan de escuela secundaria se queden sin ingresar a la universidad”, dijo Martina Rodríguez, estudiante de maestría en Trabajo Social en Touro College, en la calle 26 de Manhattan. “Quiero representar y luchar por los soñadores o dreamers, para que tengan voz, para que no se callen y para que aspiren a una vida mejor”.
Rodríguez, de 43 años, fue parte de un contingente de 40 estudiantes que Steve Huberman, decano de la Escuela de Trabajo Social de Touro College y presidente de la Asociación de Decanos de Trabajo Social del estado de Nueva York, llevó a Albany a exigir dos cosas: La aprobación del Dream Act que favorece a los estudiantes sin documentos y la extensión del programa de perdón de préstamos estudiantiles.
Rodríguez llegó de República Dominica con visa de turista porque su padre la solicitó en el 1992. Cuando su visa se venció, entonce se casó y decidió estudiar. Obtuvo una licenciatura en Educación y Artes Liberales en el Medgar Evers College y ahora trabaja como asistente de maestra en una escuela pública secundaria de Brooklyn.
“Tengo tres hijos de 18, 14 y 5 años y quiero que cumplan sus sueños en esta nación”, dijo Rodríguez. “Los senadores estatales tienen que aprobar esta ley que beneficia a todos los soñadores porque 65,000 estudiantes en el estado de Nueva York no pueden ir a la universidad por no tener documentos y eso es inaceptable… Terminaron sus estudios de escuela secundaria y ahora están estancados. Lo único que desean es estudiar y luchar por el éxito en esta nación”.
Javier Castaño