La versión de este año 2014 del ya tradicional y esperado Latino Cultural Festival –llevado a cabo del 29 de julio al 3 de agosto de 2014 en el Queens Theatre de Flushing— fue muy bien acogida por el público que disfrutó de este festival hispano, que tiene como tradición el traer a Nueva York las figuras de la escena hispana más relevante en lo que concierne al espectáculo de gran valor cultural en nuestra América Latina y España.

Este año ha agregado un grupo muy valioso con raíces flamencas radicado en Londres, añadiendo a sus huestes artísticas esa nueva camada de valores que van surgiendo de hispanos que se van afincando en otros países que los van acogiendo como inmigrantes. Celebrando ya casi treinta años de este festival latino, siempre en su sede maravillosa del Queens Theatre en los predios de la que fuera La Feria Mundial de NY 1964/1965, todos los años nos trae figuras de gran relevancia cultural en el arte escénico, generalmente no cubiertas por los grandes medios populares.
Si hacemos una retrospectiva, podemos nombrar figuras de gran prestigio hoy consideradas emblemáticas de cada país de habla hispana que se han presentado en este festival. Su director artístico, Willy Mosquera, dedica gran parte de su esfuerzo en identificar todas estas figuras de cada país que de una forma u otra demuestran su gran calidad y poca exposición mediática, que las audiencias las van aplaudiendo y paulatinamente se hacen grandes con la admiración que van despertando en forma espontánea.
El Latino Cultural Festival 2014 fue dedicado a la mujer. La figura de Liz González del Canal 47 Telemundo fue reconocida como “Mujer Extraordinaria Iluminada”, inaugurando con su presencia la escena de este festival junto a Taryn Sacramore, la directora gerente de Queens Theatre y el Director artístico del festival, Willy Mosquera, quienes tuvieron palabras muy cariñosas para la audiencia. De inmediato, el telón se abrió y comenzó la verdadera fiesta, que todos esperábamos.
El grupo “Glamour Tango”, con la afamada pianista uruguaya Polly Ferman abrió este festival. Un espectáculo de folklore del Río de la Plata, con tangos, milongas, valses criollos y una zamba del norte argentino se hizo presente con Ferman al piano, Ina Paris, violín, Yael Acher, flauta, Iris Ornig en contrabajo. Un elenco de primerísimo vuelo compuesto de figuras femeninas, como las coreógrafas Mariana Parma, Valeria Solomonoff, la vocalista Sofía Tosello, las bailarinas Mariana Galassi, Karina Romero y Ana Padrón, junto a las dos coreógrafas deleitaron con sus entregas tangueras a una audiencia amante de este tipo de música que se fue muy conforme con la excelente entrega.
La segunda noche fue dedicada al folklore latino de Nueva York, con la presencia del grupo Cocomama, un conjunto de mujeres salseras de Cuba, Brasil, América del Sur y del Norte. Todas han formado parte de conjuntos legendarios como Machito, Dizzy Gillespie, Betty Carter, Sheila E., Celia Cruz, Ray Barreto y Tito Puento. Cocomama se inició en 2008 y se han presentado en festivales y sitios donde la salsa se hizo reina. En este festival, nos gustó mucho como terminaban los números que interpretaron, cerrando cada uno con soneos tan bonitos como creativos… Lo lindo de la salsa es que nunca deja atrás sus orígenes en el soneo…
La tercera noche fue dedicada a Colombia y abrió este ciclo una artista de Medellín, Andrea Tierra, mostrando una vena folklórica muy definida. Su potencial artístico es muy prometedor por la forma en que encara sus temas y su tipo de voz. Puede llegar a las alturas universales de una Mercedes Sosa… Me luce tesonera y muy dedicada… Celebramos la presencia del Quinteto Andrea Tierra con el solista de arpa y esposo Andrea, Edmar Castañeda y los músicos Sam Sadigursky en flauta, clarinete y saxofón, y David Stillman en percusión.
La bogotana Johanna Castañeda Garzón, de excelente trayectoria en los EE.UU., fue el segundo segmento de la noche, trayendo el folklore de los llanos colombianos con una exquisita voz y una presencia escénica ágil, mostrando gran habilidad y seguridad musical. Junto con su esposo y director Ronald Polo, Johanna fue acompañada por el percusionista Moris Cañate en el difícil y vivísimo ritmo llanero.
Carolina la O trajo el ritmo popular imperante en el mundo hispano, con las consabidas reminiscencias de su excelente trayectoria con el famoso grupo Alquimia. Oriunda de Manizales, Carolina llegó con una efusividad penetrante que transformó esa audiencia en un grupo compacto de entusiastas de su música y su energizante entrega.
La noche del viernes 1 de agosto se presentaron “Las Damas del Bolero”. Seis figuras que son y han sido cultoras de este ritmo que ha enamorado a ya incontables generaciones de parejas a lo largo y ancho del mundo hispano. Comencemos por la grandiosa voz grave y deliciosa de Gloria Mirabal, la presencia tan graciosa y expresiva de Olga Ozuna, la queridísima voz de la gran dramática de la canción, Ivana Ivana, la talentosa Marlene de la Peña, con ese don de entregar partituras con exquisitez, Wendy Olivos con su melodiosa entrega, y la juvenil y apasionada Mariel Sol. Fue una noche de goce total. Pocos eran los integrantes de la audiencia que no se identificara con algunos de los tradicionales boleros y canciones románticas que se entregaron por estas escogidas intérpretes que el Maestro Frank Valiente dirigió a través de un maravilloso arropado musical con su piano. Atrás de todo gran espectáculo siempre exuda la presencia del gran director… Una ovación puso de pie a la audiencia como gratitud a tanta exquisitez.
La actriz oriunda de Cali, Marilyn Patiño presentó en otro escenario el unipersonal “Ser feliz, no tiene hombre”, donde dejó saber con gran jocosidad que ella puede prescindir del sexo opuesto…¡Bué!… no tanto, porque al final no le gustó mucho terminar sola… Lo bueno que nadie se fue triste de este espectáculo tan activo.
El sábado 2 de agosto se hizo presente la gran compañía de obras infantiles, Teatro Sea, al mando del célebre actor y productor, Dr. Manuel A. Morán, que escenificó la Caperucita Roja, una obra que no hay niño hispano que no la haya visto o le hayan leído su historia… Con trajes de Ruth Medina, tanto Indra Palomo, como Lina Sarrapochiello, Paola Poucel y el lobo, Tom Schubert hicieron las delicias de la gente menuda…

En la noche se presentaron con el Mariachi “Flor de Toloache”, un conjunto de mujeres muy talentosas que trajeron el encanto de la música ranchera mexicana, junto también a números que la inmigración de ese país ya ha hecho tradicionales en los Estados Unidos. Las integrantes de este Mariachi son, Mireya Ramos, violín primero y excelente vocalista central y directora de este grupo, Shae Fiol, vihuela y solista central, Verónica Medellín, guitarrón, los violines de Lisa Bastidas, Eva Lou Vossmerbaumer y Maya Shanker , las trompetas de Jackie Coleman, Anna García y Julie Acosta, y la flauta de Domenica Fossati mostraron gran talento para reproducir con una sonoridad muy propia los ritmos del campo mexicano y del mundo mexicano en los Estados Unidos.
En otro escenario se leyó la obra de teatro “Cuerdas” (Premio Nacional de Dramaturgia, México) escrita por Bárbara Colio y dirigida por María Alexandra Beech, con los actores Varin Ayala, Bernardo Cubria y Marco Antonio Rodríguez, famoso ya por su obra “Barceló con hielo” escenificada por Repertorio Español. La dirección de esta lectura estuvo a cargo de Salomé Egas.
El cierre de este festival el 3 de agosto, 2014 fue amenizado por dos grupos con fusiones que demuestran el gran auge de nuestras músicas hispanoamericanas. Fernando’s Kitchen es un conjunto que fusiona la música flamenca con reminiscencias del folklore de varias tierras originarias, como Argentina, España, Sud Africa, Italia y Grecia. La figura central de Heidi Joubert en la parte vocal, cajón y percusión, es acompañada por Sebastián Diez en guitarra española, Michele Montilli en contrabajo y Niko Ziarkas en Oud, una antigua guitarra del folklore europeo. Su atractivo sonido hizo de Fernando’s Kitchen uno de los conjuntos más atractivos de este festival. Todos estos artistas radican en Londres, Inglaterra y son músicos fusionistas por excelencia, trayendo cada uno las influencias de los ritmos propios del folklore de sus respectivas tierras de origen más los ritmos que escuchan en sus giras por diversos países.
La despedida le tocó a la ecuatoriana La Toquilla, oriunda de Manabí, Ecuador, de donde vienen los afamados sombreros de toquilla, mal llamados de Panamá. Con los ritmos atractivos del pasillo, los valsecitos y las cadencias de la música que más ama, La Toquilla con una voz de timbre claro y vigoroso brindó una entrega muy llamativa y una presencia escénica activa, moviendo su atractiva y elegante figura por doquier e invitando la participación de sus innumerables ‘fanes’ que prestos subieron al escenario y formaron conjuntos corales tan entusiastas como muy espontáneos. Le costó mucho a la audiencia dejar que La Toquilla partiera…
Este gran esfuerzo colectivo fue montado por el Latino Cultural Festival a cargo de Willy Mosquera y bajo la tutela de Taryn Sacramone, directora gerente del Queens Theatre. Los auspiciadores fueron el NY Department of Cultural Affairs, The National Endowment for the Arts, The NY City Dept. of Cultural Affairs, Con Edison, Delta Airlines y numerosos donativos recibidos de individuos como todos nosotros los hispanos amantes de nuestra buena música. Fue auspiciado también por los medios hispanos de Radio Amor, Telemundo 47, Mega 97.9, El Especialito y New York Life.
Por Nilda M. Tapia