
Llorar es algo que muchos evitan. Consideran que si los ven llorar, los hará ver débiles o vulnerables. ¿Cuántas veces ha escuchado que los hombres no lloran? Pero hay belleza y humildad cuando expresamos lo que sentimos (dolor, tristeza, rabia, impotencia o amor, felicidad u orgullo). Sea cual sea la razón, llorar es sanador, liberador y saludable.
No hay nada más humano que rendirse y dejar que las lágrimas fluyan cuando nuestras emociones nos agobian, ya sea que estemos felices o tristes. La fuente de nuestras lágrimas es el alma, ese abismo profundo donde yacen nuestros sentimientos y cuando no podemos más, se nos estrangula la voz y brotan las lágrimas. Dejamos que nuestros sentimientos salgan a la superficie para que puedan liberarse.
Son muchos los motivos para llorar, Los padres derraman lágrimas por los logros de sus hijos, el primer paso del bebé, los cumpleaños y las graduaciones. Los amigos que hace mucho tiempo no se ven, cuando se reúnen después de años de separación. Las lágrimas pueden fluir cuando el padre entrega a la hija en su boda o incluso mientras estamos viendo una película de amor. Las lágrimas de alivio pueden brotar de nuestros ojos cuando escuchamos que un ser querido ha sobrevivido a una prueba.
Las lágrimas pueden rodar por las mejillas por una pérdida o la muerte. Las lágrimas que nacen de la angustia pueden fluir como una fuente inagotable, ya sean por un amor que se acabó, una amistad o una oportunidad perdida. Las lágrimas nos ofrecen una liberación física de nuestros sentimientos.
Los hombres deben dejar fluir sus sentimientos a través de las lágrimas. Como humanos sienten. Negar o esconder el dolor solo enferma el alma y también el cuerpo. Abre tu corazón a expresar tus sentimientos para que no sea el cirujano el que tenga que hacerlo.
Llorar la mayoría de las veces puede hacernos sentir mejor. No debe haber vergüenza en dejar que las lágrimas fluyan libremente y con frecuencia. Las lágrimas son parte de nuestra naturaleza. Hay belleza en permitirte ser lo suficientemente vulnerable como para derramar lágrimas.
Ábrete, suelta tus lágrimas y deja fluir tus sentimientos. Desahógate…
Llora, llora… eres humano.