
La Liga Unificada de Ciudadanos de Latinoamérica (LULAC) celebró su gala anual en el Villa Barone Manor del Bronx a finales del mes de junio. Hubo discursos, canto y baile. “Nuestro objetivo es impulsar la voz de los latinos del estado de Nueva York y proteger sus derechos humanos”, dijo Aureo Cardona, director de LULAC en el estado de Nueva York. “Debemos parar el odio porque la respuesta es el amor, la tolerancia y la unidad”.
Ralina Cardona, vicepresidenta de LULAC, cantó el himno de esta nación y Sylvia Mata, subdirectora de personas de la tercera edad de LULAC, tomó el juramento.
LULA lleva 11 años de servicio en este estado y durante la gala se honró a cuatro personas: Hesy Landesbaum de New York Life Insurance, Jo-Ann Ramos vicepresidenta y COO del Hospital Jack D. Weiler, María E. Meléndez Altieri, alcaldesa de Ponce, Puerto Rico, y Sindy Benavides, CEO de LULAC a nivel nacional.
“Los latinos sabemos cómo gastar el dinero, pero no cómo ahorrarlo o planificar y yo soy la doctora que cura este mal y busca la unidad de los empresarios”, dijo Landesbaum cuando recibió la placa de reconocimiento.
“Nosotros trabajamos por el pueblo y no para personas como el presidente Trump que nunca han sufrido de necesidades”, dijo la alcaldesa Meléndez.
Benavides le dedicó este honor al inmigrante Óscar Alberto Martínez Ramírez y su hija Valeria, quienes murieron el mes pasado tratando de cruzar el Río Grande en la frontera. “Después de 90 años de haberse fundado LULAC, todavía una persona puede morir en esta nación por el color de su piel. Seguimos luchando por los latinos en Estados Unidos, por su unificación, aunque nuestra existencia sigue siendo negada”, añadió Benavidez. “El privilegio es ciego y por eso estamos obligados a construir un mejor país, empoderando a las mujeres y unificando la comunidad”.
Javier Castaño