A lo largo de la avenida Roosevelt, el olor de los tacos y sus infaltables condimentos de cilantro y cebolla se percibe en las esquinas. Mujeres como Laura Cadena, una madre mexicana del Estado de México, están ganando terreno en un oficio que tradicionalmente era realizado por su contraparte masculina.
“Ahora las que dominamos este oficio somos las mujeres. Nos quitamos la incapacidad mental de creer que no podíamos conseguir empleo por falta de preparación. Si quieres entrarle a esto debes saber trabajar y ponerte al tú por tú con quién sea”, dijo Cadena, de 33 años de edad y de oficio taquera en el condado de Queens, Nueva York. Se refirió así a la forma como ingresó a su actual trabajo: “Primero fue la necesidad y después el gusto por el arte culinario, de paso se paga bien el oficio y la gente aprecia nuestros tacos hechos por manos de mujeres como yo”.
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Cadena llegó hace 12 años a la urbe neoyorquina proveniente de Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, con la intención de conocer y terminó por quedarse. “Al principio fue duro para mi pues yo tengo una profesión, soy contador público, pero no había trabajo para mí por no poder revalidar mis papeles de la universidad, trabajé en restaurantes y la experiencia no me gustó”, dijo Cadena, quien luego de llevar tres años en Nueva York tuvo a su único hijo, a quien sostiene gracias a su oficio de taquera, un empleo al cual ingresó luego de buscar cientos de opciones laborales.
“No me gusta cuando la gente abusa de ti, muchos trabajos son mal pagados y debes de aguantar gritos, malos modos y demás. En mi oficio no es así, como taquera he llenado muchas de mis expectativas laborales pero también es necesario decir que es demandante porque la gente quiere las cosas al momento y para eso necesitas práctica y manos rápidas”, dijo esta madre inmigrante quién hasta hace poco era el único sostén de su familia que vive en el sector de Northern Boulevard, en Queens.
Un día en la vida de Cadena comienza antes del amanecer, a las 6:00 a.m. A esa hora regularmente ya está en pie haciendo las labores del hogar y preparada para llevar a su hijo a la escuela elemental. De ahí se dirige a su trabajo en el camión “La Sabrosita” en la avenida Roosevelt y la calle 79. “Son entre 8 y 10 horas las que se trabajan, la mayoría del tiempo estás parada y en movimiento pues la gente viene a buscar su comida con nosotros, uno de los motivos es porque es más barata, los tacos son lo más pedidos y también los burritos, las quesadillas y las tortas, hacemos de todo un poco”, dijo Cadena, quién por los últimos cuatro años ha trabajado en carritos de comida ubicados en varios condados de la ciudad, desde Taco Bite en Park Avenue de Manhattan hasta el conocido establecimiento de Taco Mix en la calle 116.

Industria femenina
El Consejo Nacional de Migración (CONAPO), un organismo con sede en México, estimó que el 46% de la población migrante mexicana en Estados Unidos es femenina como Cadena y se desempeña en este oficio. “Aquí en la Roosevelt puedes ver a más mujeres haciendo este trabajo, se acabó eso de quedarnos en la casa”, dijo Cadena. En promedio gana 800 dólares a la semana, entre su salario diario y sus propinas.
El estudio realizado sobre migración de mujeres y publicado en el 2013 por CONAPO también calculó que las mujeres mexicanas son el 3.5% de la población femenina en Estados Unidos. Numéricamente la mujer mexicana está por encima de cualquier otro grupo de migrantes femeninas en la Unión Americana y los estados con más presencia de mujeres inmigrantes mexicana son: Maine, Vermont, Massachussets, Rhode Island y Dakota del Norte.
Cadena destaca que hoy en día es posible ver a más mujeres al comando de su propia vida laboral sin necesidad de depender de su esposo o de la familia inmediata. “A las personas les gusta como cocinamos los tacos, el buen trato y la buena mano de la mujer para hacer este oficio”, dijo Cadena.
De acuerdo al Consulado General de México en la ciudad de Nueva York, más del 50% de los inmigrantes de esta nación laboran en la industria de la hospitalidad y oficios relacionados con el servicio. El sueño de Cadena es tener su propio carrito de tacos y dijo que está cerca de lograrlo. “Llegó la hora de ser yo la patrona”, concluyó la joven madre cuya pareja es también taquero profesional.
Texto y fotos: Virginia Alvarado