Mazda 3: moderno, ágil y potente

Mazda 3 estacionado en Jackson Heigbhts, Queens, Nueva York.
Mazda 3 estacionado en Jackson Heigbhts, Queens, ciudad de Nueva York.

Hacía varios años que no manejaba un auto de cambios. El Mazda 3 me sorprendió desde le momento en que me monté en el asiento del conductor porque no fue difícil volver a adaptarme. Ajusté el asiento para activar mejor los pedales y eso fue todo. El motor es silencioso y ese fue mi mayor problema para coordinar que el carro avanzara sin sobresaltos.

Antes de que llegara el auto Mazda 3, algunos de mis amigos quería montarse para dar una vuelta por el vecindario. Así que tan pronto llegó el auto, los llamé y salimos a dar una vuelta.

Es un carro cómodo, aunque su línea es muy deportiva para mi gusto. Prefiero los carros un poco más grandes y altos. Pero para mis amigos, que no tienen más de 40 años, el Mazda 3 es el auto perfecto para impresionar y salir a conquistar el mundo.

Por dentro es bien moderno, al igual que por fuera. Líneas de diseño prolongadas, un corte sobrio y un ‘look’ dinámico (4 puertas).

La pantalla digital táctil es increíble. Su tamaño es adecuado y no interrumpe la visibilidad. Allí se pueden hacer todas las funciones, como seleccionar música, navegar y usar las aplicaciones para conectarse al Internet y activar el teléfono celular.

Sin embargo, el botón que está debajo de los cambios es también increíble. Con ese botón se pueden hacer todas funciones del Mazda 3. Es un centro de información y entretenimiento al alcance de la mano. También existe la opción de activar los comandos con la voz, algo novedoso para seguir observando la ruta y activar los controles. Su Bluetooth funciona muy bien.

Cuando manejé el Mazda 3 en las calles de Queens, Nueva York, su desempeño no fue muy impresionante porque no se pude manejar muy rápido. Hay que obedecer las leyes de tránsito y en algunas cuadras la velocidad máxima es de 25 millas por hora. Además, hay muchos semáforos y congestión. Es de mucha ayuda su Radar para el Control de Navegación, que alerta sobre los objetos u otros carros que están atrás o a los lados. Evita accidentes.

Pero cuando ingresé a las autopistas, la fuerza del Mazda 3 salió a relucir. Se siente la fuerza de su motor (184 caballos de fuerza). Sin altibajos o cambios repentinos en la velocidad. Es un auto placentero con potencia y actitud deportiva. Un auto para gente joven, dinámica y con deseo de impresionar. Con 5.1 litros por cada 100 kilómetros, no es nada costoso impresionar.

El color rojo llamó la atención de mis vecinos y amigos.

Javier Castaño

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