
Por Roger Rivero
“Éramos pocos y pario la abuela”, una expresión popular que además de anunciar el empeoramiento de la situación, también se utiliza en muchos países cuando hay numerosas personas en un lugar y llegan más de improviso, y así ha sucedido con el segmento de los SUV Crossovers subcompactos.
Mazda, que ya tenía en el un digno representante allí, el Mazda CX-3, ha sorprendido este año con la llegada de otra producción de la casa nipona, el CX-30. Incursionar con éxito entre tanta competencia supone riesgos, que el CX-30 sortea con bastante habilidad favorecido por su excelente manejo, vistosa estructura y un interior que no es segundo de nadie en el segmento.
No creo que exista un solo auto de Mazada que pueda ser reprobado por su diseño. El exterior del CX-30 es limpio y orgánico, sin ninguna línea fuera de lugar. Se maneja con aplomo y es bastante divertido de conducir. Su dirección aguda y de reflejos rápidos recuerda a un sedán deportivo, pero la sorpresa de este SUV viene escondida bajo su capó. Con un pequeño motor de cuatro cilindros, 2.5 litros de aspiración natural y 186 caballos de potencia, es suficiente para aventajar a la competencia.

El modelo base CX-30 por $ 21,900 es una buena opción para aquellos que priorizan el costo, pero por solo $ 2,000 adicionales, recomendamos el CX-30 Select, que incluye Android Auto, Apple CarPlay y otras amenidades. El CX-30 Preferred comienza en los $26,200, mientras el que tope de gama un CX-30 Premium que viene con tapicería de cuero, pantalla HUD y techo solar entre otras adiciones trae precio de $28,200.
Roger Rivero es periodista independiente, miembro de NAHJ y NWAPA.
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