
Las selecciones de fútbol de Brasil y México protagonizaron un encuentro vibrante, pero sin marcar goles durante los 90 de juego. Dio la impresión de ser México quien mereció ganar el partido, aunque el mejor jugador azteca fue el arquero “Memo Ochoa”, quien impidió en tres oportunidades el grito de gol del onceno brasilero. México jugó de tu a tu, atacó por los laterales e hizo revolcar en más de una oportunidad al arquero carioca Julio Cesar con disparos desde la media distancia. México controló el balón en muchos pasajes del encuentro. La ocasión más clara de gol para los aztecas ocurrió en el último avance del encuentro, tras una pelota que quedó viva en el área chica sin poder ser enviada a la red por un jugador mexicano. ¡Si se puede! fue el grito que se escuchó casi al final del partido. Brasil bailó samba pero al ritmo de ranchera y termino pidiendo que se acabara el partido. Los dueños de casa siguen sin mostrar credenciales de candidatos a ganar la copa.
SUFRIDA VICTORIA BELGA
En el encuentro entre Algeria y Bélgica la sorpresa en el primer tiempo la dieron los africanos, acosando a una Bélgica desconocida, estática y desorientada. Se abre el marcador producto de un penal bien cobrado por el árbitro mexicano que dirigió bien. Las dudas para los diablos rojos se disiparon con el ingreso de Mertens en el segundo tiempo. Con más ganas que fútbol, Bélgica se llevó la victoria, dando vuelta el resultado para ganar 2 a1. Sufriendo en el debut a causa de una mala determinación del técnico al dejar en el banco desde el inicio a los dos mejores jugadores con los que cuenta: Hazard y el mencionado Mertens.
NADA DE NADA
Rusia y Corea del Sur protagonizaron un encuentro para el olvido. Al final del primer tiempo, camino a los vestidores, ambos equipos fueron despedidos con una silbatina de todos los aficionados en el estadio, producto del paupérrimo espectáculo que estaban entregando. Se pasaban la pelota abusando del juego aéreo, como si la brazuca les quemara en los pies. Lo único rescatable fue el gol coreano, un bombazo desde afuera del área. Rusia logró empatar transcurridos pocos minutos y a partir de allí sellaron las paces, no sin antes Rusia tímidamente intentar algo más, un último esfuerzo fallido. En la teoría los rusos eran los favoritos obligados a cargar con el gasto del espectáculo, pero todo fue una decepción. Signo de interrogante para ambos equipos con posibilidades de dejar tierras brasileras en poquito más de una semana.