New Yorkers with the Flu Need Paid Sick Leave (versión en español)

Staying home from work because you, or a loved one, have become ill has become a longstanding issue we can’t choose to ignore anymore as we enter the New Year.  As we all know, flu season is among us – what some might not know, however, is that this year’s season has been significantly worse than previous years. The CDC has reported over 22,048 flu cases from September 30th through the end of 2012. Compare that to the 849 flu cases reported by the same time in 2011. The even more frightening fact is that flu season doesn’t peak until around February. No one ever plans to get sick and people need help when they do, making the need for Paid Sick Leave greater than ever before.
As it stands today, millions of New Yorkers are working without any paid sick time. For them, taking a day off to take care of a sick child means losing a day’s pay—and potentially a job. Those stressful moments can lead to genuine crisis. Passing basic standards that require employers to provide a reasonable number of paid sick days to workers is a smart response to the times we are living in. This is especially important for New York, where it cost more to raise a family than almost anywhere else.
Those who work in our food service industry in particular should also be able to stay home when they become sick. A sick food industry worker runs the risk of contaminating the food they handle, which could lead to countless others contracting illnesses, like the flu, that claim lives every year. Minimizing this risk is plain common sense and good public health policy, but it’s just not what we’re seeing today.

No one can blame a sick New Yorker for wanting to go to work to support themselves and their family, but our health, and the health of others around us, should come first. We can help parents raise healthier kids and work productively, which in turn helps neighborhood businesses do better and communities thrive. We can ensure that the risk of contamination in our foods is minimized, leading to less widespread illness. We can create an overall healthier, and more prosperous, City by supporting sound health policy and passing Paid Sick Leave.
NYC Public Advocate
Bill de Blasio

Neoyorquinos con gripe necesitan días de enfermedad pagados

Quedarse en casa y no ir a trabajar porque usted o un ser querido se han enfermado es un problema constante que no se puede ignorar más al entrar en el nuevo año. Como todos sabemos, la temporada de gripe está entre nosotros – lo que algunos no sabemos, es que la temporada de este año ha sido mucho peor que en años anteriores. El CDC ha reportado más de 22.048 casos de gripe desde septiembre 30  hasta finales de 2012. Compare eso con los 849 casos de gripe reportados en el mismo período en el 2011. El hecho aún más alarmante es que la temporada de gripe se extiende hasta alrededor de febrero.

Nadie planea enfermarse y la gente necesita ayuda cuando sucede, es por eso que necesitamos días de enfermedad pagados más que nunca. Al día de hoy, millones de neoyorquinos están trabajando sin días de enfermedad pagados. Para ellos, tomar un día libre con el fin de cuidar un hijo enfermo significa perder un día de pago y potencialmente un trabajo. Esos momentos de estrés puede conducir a una verdadera crisis. Aprobar normas básicas que requieren los empleadores a proporcionar un número razonable de días de enfermedad pagados a los trabajadores es una respuesta inteligente a los tiempos que estamos viviendo.

Esto es especialmente importante para Nueva York, donde cuesta más para mantener una familia que casi en cualquier otro lugar. Los que trabajan en la industria de servicio de alimentos, en particular, también debe ser capaz de quedarse en casa cuando estén enfermos. Un trabajador de la industria alimentaria enfermo corre el riesgo de contaminar los alimentos que maneja, lo que podría conducir contraer enfermedades, como la gripe, que cobra vidas todos los años. Reducir al mínimo este riesgo es puro sentido común y una buena política de salud pública, pero no es lo que estamos viendo hoy.

Nadie puede culpar a un enfermo neoyorkino por querer ir a trabajar para mantenerse y mantener a su familia, pero nuestra salud, y la salud de las personas que nos rodean, debe ser lo primero. Podemos ayudar a los padres a criar niños más sanos y trabajar de forma productiva, y al mismo tiempo ayudar a las empresas locales a prosperar y servir mejor a la comunidad. Podemos asegurar que el riesgo de contaminación en nuestros alimentos se reduce al mínimo, dando lugar a un menor riesgo de enfermedad. Podemos crear una ciudad más saludable, y una ciudad más próspera mediante el apoyo a la política de buena salud y la aprobación de ley de días de enfermedad pagos      
NYC Defensor del Pueblo
Bill de Blasio

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