Este mes más de 53 millones de latinos en los Estados Unidos celebran el Mes de la Herencia Hispana destacando los aportes de los hispanos a la sociedad norteamericana durante los últimos más de dos siglos. Desde los vaqueros del renombrado y legendario oeste norteamericano-contrario a lo que nos muestra Hollywood, la mayoría de los vaqueros eran negros o latinos-hasta los importantes aportes en las artes, medios de comunicación, deportes, política, ciencia y ni se diga en las artes culinarias.

Nombres como Mario Molina, ganador del Premio Nobel de Química en 1995; Franklyn Chang Díaz, primer científico latino en volar al espacio en 1986; Ken Salazar actual secretario del Interior del presidente Obama; Sonia Sotomayor, jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Lo mismo que Alberto González, Rubén Hinojosa, Bill Richardson, César Chávez, Julián Castro, Henry Cisneros, Jennifer López, Ricky Martin, Linda Ronstadt, Carlos Santana, Rita Moreno, Edward James Olmos, Anthony Quinn, Andy García, Alex Rodríguez, Ted Williams y muchísimos más forman el salón de la fama de los hispanos en los Estados Unidos.
El Mes de la Herencia Hispana fue establecido en 1968 por el Presidente Lyndon B. Johnson cuando declaró una semana en septiembre que después, en 1988, se extendió a un mes del 15 de septiembre a el 15 de octubre. La fecha del 15 de septiembre no es arbitraria. Se escogió porque en esa fecha se celebra la independencia de 5 países, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Además, México celebra el 16 de septiembre y Chile el 18.

A pesar de haber logrado tantos triunfos individuales durante todas estas décadas, el poder político de los hispanos en los Estados Unidos es prácticamente inexistente.
Debemos estar orgullosos de tales logros, pero estar orgullosos solamente no nos proporciona el poder político. El latino se tiene que involucrar en el proceso para conseguirlo.
Los números están a favor de los latinos pero los latinos no convierten esos números en poder político y por ende económico.
El potencial es enorme. En USA hay 12.2 millones de latinos inscritos para votar, pero, otro vasto número, 11.1 millones de latinos, no están inscritos. O sea, que el potencial de votantes es de cerca de 24 millones. Y cada año el número de hispanos que entran en edad de votar se incrementa en cerca de un millón.
Desafortunadamente, La apatía de los hispanos es incalculable e incomprensible. Por ejemplo, los latinos batieron récords yendo a las urnas en el 2012. Aún así, menos de la mitad de los votantes inscritos ejerció su derecho. Eso quiere decir que cerca de 17 millones de votos (si incluimos todos los latinos que elegibles para votar) se desperdiciaron.
Este tipo de desperdicio de sufragios es lo que los políticos ven y es por esto que los hispanos no cuentan para los políticos en el Partido Republicano y hasta cierto punto para el partido Demócrata.
Las elecciones más importantes para los latinos, negros, mujeres y la clase media y pobre son dentro de dos meses.
El control del Congreso de USA está dividido en dos. La Cámara Baja controlada por el Partido Republicano y el Senado por el Partido Demócrata.
Pero, si el Partido Republicano se toma el Senado en noviembre, el obstruccionismo de parte de ellos será aún más intenso y ni gobernarán ni dejarán gobernar al presidente Obama.
En Noviembre los hispanos, negros, mujeres, pobres, clase media, tienen que evitar que el Partido Republicano se tome el Senado porque el Partido Republicano se opone a:
-Reforma migratoria justa para los cerca de 12 millones de indocumentados en USA. La idea del Partido Republicano es la de deportarlos a todos y de militarizar la frontera con México. Si no cree que esto pueda suceder, mire el ejemplo del gobernador Perry de Texas que movilizó a la Guardia Nacional porque cientos de niños se están entregando en la frontera.
El Congreso ha votado más de 50 veces tratando de eliminar la reforma de salud pero no ha llamado a un solo voto para una reforma migratoria.
-El “Dream Act” correría peligro de ser invalidado y deportaría a todos sus integrantes.
-El aumento del sueldo mínimo de $7 a $10 por hora que aumentaría las entradas de cada persona en cerca de $500 dólares mensuales.
-Se oponen completamente a la Reforma de Salud y tratarían eliminarla, privando de esta manera a millones de personas el seguro de salud que por fin pudieron conseguir gracias a la Reforma.
-A la paridad de remuneración entre hombres y mujeres que desempeñan el mismo oficio. Mujeres devengan casi un 30% menos que los hombres en el mismo trabajo.
-Al Acto de Empleos que utilizaría la reparación y reconstrucción de la infraestructura de vías de comunicación como carreteras, puentes, túneles, ferrocarriles y mucho más que crearía millones trabajos bien pagos en toda la nación.
La lista de lo que se opone el partido Republicano es casi interminable. Si una propuesta de ley favorece al bienestar de hispanos, negros, mujeres, clase pobre y media, ellos automáticamente se oponen.
Y es por estas razones que todos aquellos ciudadanos que pueden ejercer el derecho al voto, lo hagan este noviembre.
Si no lo hacemos, continuaremos siendo ciudadanos de segunda categoría y entonces la culpa es solamente nuestra.
Tenemos, las cifras para conseguir la victoria electoral y liberarnos del yugo del Partido del Republicano.
Por Carlos Vélez Veljia47@yahoo.com