
En Sudáfrica, durante los homenajes al líder negro Nelson Mandela, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, saludó de mano a Raúl Castro, presidente de Cuba. Hubo intercambio de palabras, pero no se supo qué dijeron. El presidente Obama iba camino al podium en donde habló del mensaje de tolerancia y reconciliación que dejó Mandela a la humanidad. Desde la crisis de los misiles en 1962 entre Estados Unidos y Cuba (Rusia), no ha habido un acercamiento político entre las dos naciones. El embargo impuesto a Cuba por el gobierno estadounidense ha devastado la isla por varias décadas, contradiciendo el mensaje de colaboración y perdón del que tanto habló Mandela, quien pasó 27 años en prisión, perdonó a quienes lo encarcelaron y se convirtió en presidente de Sudáfrica. Mandela también acabó con el apartheid o segregación racial en su país.
Luego de la llamda Guerra Fría de los años 60 entre Estados Unidos y Cuba, solo en dos ocasiones los presidentes de estas dos naciones se han saludado de mano. En el 2000 el presidente Bill Clinton estrechó la mano de Fidel Castro en una reunión de las Naciones Unidas aquí en Nueva York. La Casa Blanca negó el encuentro, aunque después aceptaron que fue así. No hubo fotografías o videos. Sin embargo, el saludo entre Obama y Raúl Castro en Sudáfrica quedó registrado en fotografías y videos.
Este encuentro puede habrir posibilidades de diálogo entre Estados Unidos y Cuba. De producirse ese diálogo, el líder negro Nelson Mandela habría logrado esta reconciliación aún después de muerto.
En las redes sociales la gente está comentando este saludo de manos. Algunos tildan ahora al presidente Obama de “musulmán comunista”. Otros escribieron en Twitter que ya era hora de “un acercamiento amistoso”. Las fotografías y los videos de este encuentro le están dando la vuelta al mundo y generando reacciones contradictorias.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama describió a Nelson Mandela como un “gigante de la Historia” a quien comparó con Linconln, Ghandi y con Martin Luther King en su discurso en tributo al líder sudafricano que murió el jueves, a la edad de 95 años.
“Es difícil elogiar a cualquier hombre —captar con las palabras los hechos y las fechas que hacen una vida, sino la verdad esencial de una persona— sus alegrías propias y sus lamentos; sus silencios y las cualidades únicas que iluminan el alma de alguien. Cuánto más difícil hacerlo con un gigante de la Historia que dirigió una nación hacia la justicia”, dijo Obama en su discurso en el estadio Soccer City de Soweto.
Allí miles de sudafricanos se reunieron en cantos alegres bajo la lluvia, para honrar a su líder junto a unos 100 jefes de estado y otras personas importante que llegaron a rendir tributo al gran símbolo de la reconciliación.
Obama pudo encontrarse con líderes como Hamid Karzai, Raúl Castro y Dilma Rousseff, con quienes estrecharon la mano. Otros líderes presentes fueron el secretario de la ONU, Ban Ki/moon, el vicepresidente chino, Li Yuanchao y el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe.
Quizá pensando en algunos de ellos, Obama dijo que “Hay muchos líderes que se solidarizan con la lucha de Madiba por la libertad, pero no toleran la disidencia de su propio pueblo”.
“El dilema que hoy encaramos —defender la libertad y los derechos humanos; terminar convictos y guerras sectarios— no tiene respuestas fáciles”, agregó Obama. “Pero tampoco hubo respuestas fáciles para aquel niño en Qunu. Y Nelson Mandela nos recuerda que siempre parece imposible hasta que se hace”.