
Desde El Paso, Texas, el presidente Obama no habló de legalización o amnistía, sino de cómo penalizar a los inmigrantes. Esta es su idea de una reforma “genuina” de inmigración: Asegurar la frontera para proteger la ley, castigar a los empleadores que contraten indocumentados, perseguir a los criminales ‘ilegales’ y mejorar el sistema de computadores para detectar a los indocumentados.
Obama, quien desea ser reelegido a la presidencia de los Estados Unidos, le echó la culpa a los republicanos por no aprobar el Dream Act. Culpó a todos los políticos, incluyendo a los demócratas, por no ponerse de acuerdo en cómo reformar inmigración.
“Tenemos que seguir luchando” y fomentar un “debate civilizado” hasta conseguir “un consenso sobre inmigración”, fueron las frase de cajón del presidente Obama.
Cuando estaba en campaña para convertirse en el primer presidente negro de esta nación, Obama prometió reformar inmigración. Obtuvo las 2/3 partes del voto latino, pero ahora lo acusan de no cumplir sus promesas. Sin embargo, Obama vuelve a echarle la culpa al electorado latino:
“Ahora son ustedes los que tienen que levantar sus voces para impulsar el debate de inmigración y demostrar que hay un movimiento alrededor de este tema”, dijo el presidente Obama y la multitud gritó enardecida “sí se puede”, su tema de campaña.
Además de que no habló de cómo legalizar a los 11 millones de indocumentado, Obama los puso a pensar y a trabajar. Es decir, a luchar por su reelección. ¿Qué otra cosa puede ser ese “movimiento” de que tanto habló en su discurso?
Pero como buen político, Obama habló de que esta es una nación de inmigrantes y que los inmigrantes la han hecho más fuerte. Puso de ejemplo a Perla Ramos que se inscribió en el Ejército después de los ataques terroristas del 9-11, y a José Hernández, hijo de jornaleros que llegó a ser astronauta debido a un sueño que tuvo cuando recogía cultivos con sus padres en California.
“Hemos hecho todo lo que los republicanos nos han dicho para asegurar la frontera y ahora quieren más, inclusive que pongamos cocodrilos en los pantanos de la frontera”, dijo el presidente Obama. “Hemos aumentado los patrulleros de la frontera a 20,000 y el muro está prácticamente completo. ¿Qué más quieren ahora?”.
Su mejor frase: “Reformar inmigración es lo correcto e inteligente para la economía”.
El presidente Obama dijo que el Dream Act tiene que pasar para “no penalizar a los jóvenes por los errores de sus padres”. No sé qué quiso decir con “errores de sus padres”.
Felicitó a Janet Napolitano por su labor como Secretaria de Seguridad Nacional y la alentó a que siga “deportando criminales”. El 75% de los deportados no tienen récord criminal. Habló bien del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y del magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch. “Dos inmigrantes que como Bill Gates han contribuido a esta nación”.
El presidente Obama también habló de la necesidad de integrar las Cámaras de Comercio y a los sindicatos en la lucha por la reforma de inmigración.
“El problema es la política en Washington”, dijo el candidato Obama. Y estamos de acuerdo.
Javier Castaño