
Por Luz Karine Vargas —
Conoció por primera vez la ciudad de Nueva York por medio de las películas que veía en su televisor en Ecuador. Pero al llegar a la Gran Manzana, la realidad deslumbró a Enrique Lazo.
En una estación de auto bus, Lazo aún con el uniforme de obrero después de una larga jornada laboral, está a la espera en medio del frio. Quiere llegar rápido a la casa para descansar.
Lazo llegó a Queens en el año 2020 cuando el Covid confinó al mundo entero. “Yo alcancé a trabajar unos pocos meses y luego declararon la cuarentena”, dijo Lazo. No se contagió, pero si perdió mucho dinero.
“Mis hermanos me recibieron en su casa, aunque no me cobraron altas sumas de dinero por mi estadía. Me llegué a preocupar”, dijo Lazo mientras el olor a pollo que emanaba de Popeyes se filtraba en las calles.
Para Lazo fue una situación difícil rebuscar el sustento. “Fue duro porque se paralizaron los trabajos, muchos se suspendieron”, dijo Lazo. Sus hermanos siempre lo apoyaron.
El hermano de Lazo trabaja hace muchos años en la construcción y fue quien lo introdujo en esta área. “Yo manejo maquinaria pesada, como por ejemplo la excavadora”, añadió Lazo orgulloso de su empleo.
“Yo hago excavaciones y preparo cemento”, dijo Lazo. Es feliz en su empleo, porque le gusta su labor y gana buen dinero.
Con el dinero que gana, le ayuda a su familia en Ecuador. “Mi esposa y mis hijos son el motivo por el cual me esfuerzo tanto”, dijo Lazo mientras acomoda su mochila.
“El trabajo aquí es mejor que en mi país, gano mejor y ayudo a mi familia que extraño tanto”, dijo Lazo. Para este latino, este año será mucho mejor que el anterior.
Lazo se vacunó con Moderna y paso el fin de año nuevo en compañía de sus hermanos y sus sobrinos. Lazo termina diciendo “la ciudad me ha gustado y mi empleo me ha gustado, todo por el momento está bien”.
