
Por Luz Karine Vargas –
Julio César Rojas se caracteriza por ser sumamente trabajador y dedicado. Llegó a la ciudad de Nueva York en 1995 a la vivienda de su madre, lleno de muchos sueños que solo el tiempo y la persistencia volvieron realidad.
“Empecé trabajando como personal de mantenimiento en un edificio de Manhattan, me tocaba hacer de todo un poco, lo que resultara”, dijo Rojas, quien tenía otras aspiraciones a futuro.
Rojas en su país de origen había estudiado electricidad en un colegio industrial. “Yo empecé acá a estudiar inglés y reforcé mis estudios en electricidad, así empezó mi trayectoria”, añadió Rojas. La electricidad también es la profesión de su padre y hermano.
“En el periódico salió una oferta laboral a la que yo aplique y pase, comencé a trabajar en el sistema eléctrico por medio de una compañía americana y empecé de ayudante”, dijo Rojas con una gran sonrisa en el rostro
Desde los 25 años de edad Rojas tenía claro que quería dedicarse a esta rama de la construcción. “Hace varios años me independicé y creé mi propia compañía que se llama Flash”, dijo Rojas, quien es reconocido en la industria por hacer sus trabajos de manera profesional.
“En la pandemia me vi muy afectado, estábamos trabajando pero no era en totalidad, podríamos decir que un 40%”, dijo Rojas. Ahora se siente aliviado de que ya todo está volviendo a la normalidad.
Los trabajos que más resultaban durante los meses de confinamiento eran de emergencia. “Esta profesión me gusta, la disfruto y trato de hacerla de la mejor manera, pese a cualquier circunstancia”, dijo Rojas orgulloso de su profesión.
“En este país construí mi vida y es la vida que siempre quise. Toda mi familia ya está en este país y no me arrepiento, ni me arrepentiré nunca de tomar la decisión de vivir en Nueva York”, dijo Rojas, inspiración para muchos jóvenes que sueñan con un futuro en este país.
