
La gente no sale a la calle para evitar que se los coma un oso o un león. El dueño de una finca de animales salvajes al parecer los dejó salir y luego se suicidó.
Leones, tigres, osos y lobos campan a sus anchas en la ciudad, después de que el dueño de una reserva de animales exóticos fuera hallado muerto en su propiedad, según informó la policía local.
Las autoridades han encontrado hasta el momento a 48 animales peligrosos suelos en las cercanías de la hacienda, en Zanesville, en el centro de Ohio.
Si bien la policía tuvo que disparar contra algunos de los animales y ya han conseguido reducir a unos 25 de ellos, muchos otros aún están sueltos, precisó el alguacil de Muskingum County, Matt Lutz.
El propietario de la finca, Terry Thompson, fue encontrado muerto cuando la policía acudió a averiguar qué sucedía ante las incesantes llamadas informando de la presencia de animales salvajes corriendo libremente en la zona.
La reserva de Thompson albergaba una gran cantidad de especies como osos pardos, osos negros, leones, tigres, pumas y leopardos.
Por el momento no se ha reportado ningún herido, pero la policía recomienda permanecer en el interior de los establecimientos hasta que se limpie la zona, e incluso fueron suspendidas las clases en las escuelas, para evitar que los niños tengan que esperar en las paradas de autobuses escolares, expuestos al ataque de animales salvajes de gran porte.
Los veterinarios del zoológico de Columbus, a unos 20 kilómetros de distancia, estaban listos para ofrecer ayuda si es necesario en la Selva más grande de Estados Unidos, el Fondo de Conservación de Especies en Peligro de Extinción.