
“Millones de estadounidenses rechazaron este año en las urnas la agenda antiinmigrante del presidente Trump y hubo una participación récord de inmigrantes”, dijo Rovika Rajkishun, directora de la Coalición de Inmigración de Nueva York (NYIC). “Los inmigrantes ayudamos al Partido Demócrata a recuperar estados como Pensilvania y Michigan y cambiamos otros estados como Georgia”.
Rajkishun habló en conferencia de prensa en el Battery Park del bajo Manhattan con el fin de recordarle al futuro presidente Joe Biden y a la futura vicepresidenta Kamala Harris que no olviden a los inmigrantes e impulse una reforma de inmigración que favorezca a las familias indocumentadas.
También estuvo Jumaane Williams, defensor del pueblo en esta ciudad, quien dijo: “Deben rendir cuentas y trabajar juntos por los inmigrantes”. Biden prometió que en los primeros 100 días de su mandato presentaría una reforma de inmigración y que apoyaría a los beneficiarios de CADA y TPS.
Para la asambleísta Catalina Cruz, el triunfo de Biden y Harris puede significar “el regreso de la dignidad para los inmigrantes e indocumentados”. El concejal Carlos Menchaca y candidato a la alcaldía de Nueva York, dijo que el objetivo es “la agenda pública y responsabilizar a la nueva administración”.

Manuel Castro, director ejecutivo del New Immigrant Community Empowerment (NICE) fue más enérgico: “Los expresidente Bill Clinton y Barack Obama le fallaron a los inmigrantes y no podemos permitir que el presidente Biden haga lo mismo”.