
Policías de los cuarteles 110 y 115 de la ciudad de Nueva York siguieron a los manifestantes desde el Parque Flushing hasta la Avenida Roosevelt, quienes condenaron la muerte de George Floyd por asfixia en la ciudad de Mineapolis. Floyd era de raza negra y el policía que le puso la rodilla en el cuello, Derek Chuvin, es de raza blanca.
“Queremos justica”, “estas son nuestras calles” y “Manos arriba, no disparen”, fueron algunas de las consignas que gritaron decenas de manifestantes de las comunidades negra y latina principalmente.
Durante la protesta llamaron la atención del público y debajo de los rieles del tren 7, frente al estadio CitiField del equipo de béisbol de los Metx, gritaron más consignas y hablaron de la lucha de los derechos humanos en esta nación, de Martin Luther King y de Malcon X,, líderes de la comunidad negra de esta nación.
Algunos latinos se sumaron a esta demostración pacífica en donde la policía no intervino físicamente y mantuvo a los manifestantes en orde. No hubo incidentes ni arrestos.
En varias oportunidades se arrodillaron en la calle y hablaron de la responsabilidad social. Sus líderes, mujeres negras, dijeron que es una marcha pacífica y unificadora. Aunque habían latinos entre los manifestantes, no se mencionó su participación y tampoco hubo activistas de la comunidad latina. Se nota la ausencia de liderazgo latino en esta ciudad.
“Estamos cansados de tantas muertes en la comunidad negra”, “necesitamos informarnos y educarnos porque es la única manera de acceder al poder” y “no podemos dejar que la ciudad y la policía controlen la narrativa sobre este momento histórico”, dijeron las líderes de esta marcha. “Tenemos que aprender a soñar en grande”.

Tanto el gobernado Andrew Cuomo como el alcalde Bill de Blasio han condenado la violencia y han hecho un llamado a que las marchas sean pacíficas. Sin embargo, se vieron obligados a imponer el toque de queda en esta ciudad, desde las 11 de la noche hasta las 5 de la mañana.
En la tarde del lunes primero de junio, varias manifestaciones comenzaban a formarse en diversas áreas de la ciudad de Nueva York, incluyendo Times Squar, en Manhattan, y el Queens Mall de este condado.
El Coronavirus pasó a un segundo plano con la llegada de estas manifestaciones que condenan el racismo y la injustica social en esta nación. Con un desempleo que se aproxima al 30 por ciento, es fácil predecir la presencia de miles de personas en la calle.
La economía del estado y de la ciudad de Nueva York ha comenzado reabrir, aunque muchos negocios no volverá a atender a su clientela.