Barzola es un lugar oscuro pero muy agradable. Las paredes y el techo están pintados de negro con cuadros de motivos ecuatorianos. Las vigas de las paredes están hechas de madera. El bar está casi a la entrada y hay cerca de ocho televisores en las paredes. Los parlantes tocan música latina que varía del reggaetón a la bachata, pasando por la balada y los boleros.
Lo que destaca a Barzola es su buen servicio. Los manteles son blancos. Los meseros visten elegantes con uniformes de pantalón y chaleco negro. Están a la orden esperando cerca de la barra. Tienen etiquetas con su nombre y son corteses y serviciales. Me sentí bien atendido.
El especial se sirve de las 12 p.m. a las 2 p.m. y está a $7. Yo pedí un sancocho de res, el cual lo sirven con yuca y maíz dulce. El especial incluía un jugo de piña y un bistec con arroz y ensalada. Era un almuerzo completo. El sancocho era muy sustancioso. La carne de res era bien suave y tenía buen sabor. No soy un fan de la yuca, pero esta era arenosa y se le había impregnado el sabor de la carne. Una delicia para el paladar.
92-12 37th Ave, Jackson Heights, NY 11372 (718) 205-6900
Sabor * * * *
Presentación * * *
Atención * * * * *
Decoración * * * *
Página digital —
Promedio * * * *

La decoración del plato es buena. Una de mis compañeras pidió unos llapingachos los cuales llegaron con plátano frito, chorizo y huevos fritos encima. El bistec con arroz y ensalada se veía apetecible, aunque el aguacate de la ensalada estaba algo café. Aún así, este almuerzo me provocó venir otra vez y ver qué otras opciones tiene este restaurante ecuatoriano.
Los precios son muy razonables, considerando el buen servicio y la calidad.
Platos individuales no pasan de los $17. Hay opciones donde puede combinar varios ceviches y la más cara (la de seis ceviches) cuesta $27. Con los especiales es posible alimentar a un grupo de cuatro por menos de $40.
La buena comida, la agradable decoración y el buen servicio hacen de Barzola un gran restaurante y un digno embajador de la comida ecuatoriana en Queens.
Lástima que no tengan página digital, para que mejoren sus ingresos y estén al día con la tecnología.