Rodolfo Flores y Fena Angel se conocieron realizando labores comunitarias y educativas en Queens, donde siempre ha habido mucho trabajo social para incorporar a la diversa y multicultural población del sector. Fue en el Hospital Elmhurst donde Angel recogió hace siete años un volante que sin saber la llevaría volando hasta lo que sería su nuevo nido laboral, American Family, dirigido por Rodolfo Flores.
Tardaron unos tres años para que ese nido laboral se convirtiera en un nido de amor. Rodolfo llegó hace muchos años a los Estados Unidos desde Lima y Fena hizo lo mismo desde Bogotá. Que se conocieran, al parecer, era solo cuestión de tiempo, pues los dos han entregado su vida al trabajo comunitario, en busca de la integración social de las minorías.
El 28 de septiembre pasado celebraron juntos los 10 años de fundación de American Family, situado en la 76-05 de la Roosevelt Avenue, en Jackson Heights. Angel ha acompañado durante siete años a Flores en ese duro camino de consolidar la organización, que este año incorpora programas especiales de alcoholismo y drogadicción, además de las clases de inglés y de ciudadanía a 34 grupos étnicos en el sector, entre otros cursos.
El balance de diez años de trabajo es positivo: han atendido a un promedio de 1,500 personas cada año, es decir 15,000 en los diez años. “El apoyo de Angel ha sido fundamental. Es una gran profesional, tiene experiencia académica, estudió Comercio Internacional y Educación, y es como una abejita, trabaja sin descanso”, dice Flores con los ojos iluminados. “Está en Bogotá, pero llega antes del 14 de febrero, día de San Valentín, para que los celebremos en familia”.
Trabajan todo el día juntos y comparten el hogar. “Hemos acordado intentar desconectar con todo lo relacionado con el trabajo cuando salimos a cenar, o a un cine. Hemos separado muy bien la parte laboral de la sentimental”, dijo Flores.
Angel, con 15 años de experiencia en una empresa holística de productos naturales estadounidense, llevó a Flores hace tres hasta Utah a enseñarle la compañía, pues quería incluir la holística en American Family. Quedó tan convencido con los productos naturales de la compañía, que durante todo el camino de vuelta en el carro se fue pensando también en cómo sellar la amistad de Angel con un contrato de amor más duradero. El pensamiento, a todas luces, fue compartido.
Los dos habían tenido pareja, pero por diferentes circunstancias de la vida las cosas no funcionaron. El destino los juntó en Nueva York y cupido les dio una nueva oportunidad sentimental a dos personas de grandes corazones. Fue el nacimiento de una nueva familia en América, en el nido de American Family.
Nueva York, Ibernet Media