Taxistas livery piden ayuda

Los taxistas livery demostrando frente al edificio de la alcaldía de Nueva York. Fotos Ana Tavares

Por Ana Tavares  — 

Una industria que tenía poco menos de 30.000 choferes, ahora apenas tiene 5.000. Es el resultado del surgimiento de las aplicaciones digitales de transporte, de las decisiones de la administración del exalcalde Bill de Blasio y de la pandemia de Covid-19.

Así dijeron los taxistas que se reunieron esta pasada en las escalinatas de la alcaldía de Nueva York.

“No estamos aquí protestando, sino rogándole a la nueva administración que por favor nos ayude”, dijo José Altamirano, presidente de la Asociación de Propietarios de Bases Livery de NYC (LBO).

La industria de transportación por encargo (liveries) es una de las más esenciales porque proporciona transporte a las comunidades desfavorecidas y marginadas. Altamirano dijo que “en nuestras comunidades hay personas indocumentadas que no tienen la opción de pagar con tarjetas de crédito y necesitan pagar en efectivo. Los choferes livery son esenciales porque proporcionan transporte de todo tipo, sea de emergencia o para ir el trabajo”.

Cira Ángeles, portavoz de LBO y directora ejecutiva de L.A Riverside Brokerage, dijo que con el límite de carros que pasó el ex alcalde De Blasio en el 2018, también aprobaron un proyecto de ley para estudiar el impacto en la comunidad. “Pero no ha habido ningún estudio sobre la perdida de choferes livery y tampoco somos los causantes de la congestión en Manhattan”, dijo Angeles.

El límite del 2018 fue un intento para reducir la congestión y limitar la cantidad de choferes de nuevas aplicaciones digitales. Pero tuvo un efecto adverso en las empresas livery. Cerraron 120 bases y perdieron 25.000 choferes. Desde el 2018 no han podido agregar más placas porque la Comisión de Taxis y Limosinas (TLC), no puede hacerlo y los choferes están forzados a rentar el auto para poder trabajar.

Taxista Clemente Sosar.
Taxista Roberto Rojas.

Clemente Sosar, taxista durante 10 años y dueño de la base Poblanita desde el 2016, dijo que “muchos choferes no pueden conseguir licencias para trabajar y eso afecta mucho a sus familias”.

Otro chofer, Roberto Rojas, de Kennedy Radio Dispatch y quien tiene 25 años trabajando como taxi, dijo que “no hay la posibilidad de conseguir más placas desde el 2018, escasean los choferes y mi familia sufre porque no hay mucho trabajo. Necesitamos la ayuda de la ciudad”.

 

 

 

Scroll to Top