
Únase a la librería Barco de Papel y al Colectivo Poetas en Nueva York en la celebración del tradicional Día de los Muertos. En esta actividad dedicada a la comunidad, se creará un altar utilizando elementos típicos de esta festividad. Los niños tendrán la oportunidad de crear sus propias calaveras y además, se hará una lectura de poemas conmemorando esta fecha. La entrada es gratis y es este sábado a partir de las 3 de la tarde en la sede de Barco de Papel, 40-03 de la calle 80, a pocos pasos de la esquina de la Avenida Roosevelt y la calle 80, caminando hacia el Hospital Elmhurst.
Halloween significa “All hallow’s eve”, palabra que proviene del inglés antiguo, y que significa “víspera de todos los santos”, ya que se refiere a la noche del 31 de octubre, víspera de la Fiesta de Todos los Santos. Sin embargo, la antigua costumbre anglosajona le ha robado su estricto sentido religioso para celebrar en su lugar la noche del terror, de las brujas y los fantasmas. Halloween marca un retorno al antiguo paganismo, tendencia que se ha propagado también entre los pueblos hispanos.
En México y otros países de Latinoamérica se celebra el Día de los muertos, festividad que honra y recuerda a los seres queridos que han fallecido. Hay visitas a los cementerios y velas encendidas, además de comida y rezo. Este rito se extiende desde el 31 de octubre hasta el 2 de noviembre.

Historia breve de Halloween
La celebración del Halloween se inició con los celtas, antiguos pobladores de Europa Oriental, Occidental y parte de Asia Menor. Entre ellos habitaban los druidas, sacerdotes paganos adoradores de los árboles, especialmente del roble. Ellos creían en la inmortalidad del alma, la cual decían se introducía en otro individuo al abandonar el cuerpo; pero el 31 de octubre volvía a su antiguo hogar a pedir comida a sus moradores, quienes estaban obligados a hacer provisión para ella.

Los disfraces
Europa sufrió durante un largo período de tiempo la plaga bubónica o “peste bubónica” (también conocida como la “muerte negra”) la cual aniquiló a casi la mitad de la población. Esto creó un gran temor a la muerte y una enorme preocupación por ésta. Se multiplicaron las misas en la fiesta de los Fieles Difuntos y nacieron muchas representaciones satíricas que le recordaban a la gente su propia mortalidad.
Estas representaciones eran conocidas como la Danza de la Muerte. Dado el espíritu burlesco de los franceses, en la víspera de la fiesta de los Fieles Difuntos, se adornaban los muros de los cementerios con imágenes en las que se representaba al diablo guiando una cadena de gente: Papas, reyes, damas, caballeros, monjes, campesinos, leprosos, etc…, y los conducía hacia la tumba. Estas representaciones eran hechas también a base de cuadros plásticos, con gente disfrazada de personalidades famosas y en distintas etapas de la vida, incluida la muerte a la que todos debían de llegar.
De estas representaciones con disfraces, se fue estableciendo la costumbre de caracterizarse durante estas fechas.