La ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, ganó las primarias demócratas en Alabama, Arkansas, Georgia, Tennessee, Texas y Virginia, mientras el senador por Vermont, Bernie Sanders, resultó victorioso en su estado y en Oklahoma.
En el lado republicano, Donald Trump ganó Alabama, Georgia, Massachusetts, Tennessee y Virginia, mientras sorpresivamente el senador Ted Cruz no solo triunfó en Texas, como ya se esperaba, sino también en Oklahoma.
Clinton ganó por amplia ventaja en todos los seis estados, asegurando así un buen número de delegados, alejándose cada vez más de Sanders.
“Vaya Súper Martes”, dijo Clinton desde Miami, donde se declaró ganadora.
En el lado republicano, Trump parece haber consolidado su liderazgo al haber ganado hasta ahora primarias en ocho estados en total, y aunque todavía no gana la confianza total de su partido, parece consolidar su nominación.
Preguntado por los periodistas si se sentía ya como el nominado, respondió: “Estoy muy, muy cerca”.
Su más cercano perseguidor es Cruz, que ha ganado tres primarias, mientras el senador Rubio, la esperanza del establishment republicano, tuvo una decepcionante noche y continúa sin poder ganar en las primarias.
Rubio tenía la esperanza de ganar en Virginia, pero aún allí perdió por 6 puntos contra Trump. El magnate no perdió la oportunidad de burlarse de él: “Ted Cruz ha trabajado muy duro, y lo felicito. Pero Marco no ha ganado nada”, dijo.
Las primarias y asambleas de este Súper Martes repartieron un cuarto del total de delegados. Voa