
La casa en donde permanecieron encadenadas tres mujeres durante 10 años fue demolida esta semana con la presencia de una de las víctimas. En la casa habían cuartos secretos y cadenas pegadas a las paredes, colchones sucios y un olor inmundo. Fue la “casa del horror” de Cleveland, en donde Ariel Castro mantuvo cautivas a tres mujeres y abusó de ellas durante más de una década. El inmueble, en el 2207 de la Avenida Seymour, es demolido como parte de un acuerdo que salvó a Ariel Castro de una posible sentencia de muerte.
Castro, de 53 años y de origen puertorriqueño, fue sentenciado el pasado jueves a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional más otros 1.000 años en prisión, por haber secuestrado entre 2002 y 2004 a tres mujeres: Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesús.
Pero una pregunta sigue en el aire: ¿Cómo pudu pasar desapercibido tanto tiempo este horrendo caso en el barrio de Cleveland?
Una de las víctimas, Michelle Knight, apareció este miércoles antes de la destrucción de la casa. Knight hizo una breve declaración y lanzó globos al aire.
Katie Mae Brown, de 62 años, una antigüa residente de la zona, dijo que este hecho era importante para el barrio ya que muestra que “ese monstruo está en la cárcel y que nunca va a salir.”
El fiscal del condado de Cuyahoga Tim McGinty dijo que las dos casas vecinas también serán derribadas y se construirá un parque o lo que los residentes decidan.
Los fiscales dijeron que Castro lloró cuando firmó sobre el futuro de su casa y mencionó sus “buenos recuerdos” con las mujeres. Pusieron de relieve la escena con los ojos llorosos para ilustrar la personalidad “distorsionada y retorcida” de Castro.
Este miércoles, McGinty lo llamó “un hombre malo”.

Miembros de su familia, incluyendo a su hijo, Anthony Castro, fueron a la casa el lunes y recogieron los objetos personales como fotografías, guitarras y bicicletas.
“Es triste y difícil, pero es necesario para nosotros para seguir adelante”, dijo Anthony Castro WKYC-TV. Agencias