
Después de compadecer en un hospital de México, a la edad de 81 años falleció el cantante de música ranchera Vicente Fernández. Así lo confirmó su familia en las redes sociales. Falleció a las 6:15 de la madrugada, día de la Virgen de Guadalupe.
Vicente ingresó al Hospital de Guadalajara el pasado 6 de agosto luego de una caída en su rancho y desde entonces estuvo en la unidad de cuidados intensivos con un ventilador que le ayudaba a respirar.
“No quiero un velorio grandioso y multitudinario, sino algo privado”, dijo Fernández cuando estaba vivo. A parecer la velación de su cuerpo será en su hacienda Los tres potrillos.
Fernández se conocía como “Chente” y también fue actor y productor de películas. En el mundo también se conocía como El charro de Huentitán, El ídolo de México y El rey de la música mexicana.
Sobrevive su esposa María del Refugio Abarca Villaseñor, con quien se casó en 1963, y sus hijos Alejandro, Vicente, Gerardo y Alejandra. Antes de su muerte, el cantante de la canción Sigo siendo el rey, le adjudicó a cada uno de sus hijos la herencia para que no hubiera problemas.
“Quiero que mis hijos me recuerden por dos cosas: mi dedicación al trabajo y el respeto que le tengo al público”, dijo Fernández.
Vicente ‘Chente’ Fernández Gómez nació el 17 de febrero de 1940, grabó más de 50 discos y estuvo en más de 30 películas. Ganó tres Grammys y ocho Latin Grammys, además de 14 Premios Lo Nuestro y una estrella en el Camino de la Fama de Hollywood.
Fenández vendió más de 50 millones de sus grabaciones, siempre se presentaba en vivo con su grupo de mariachis y dejó los escenarios en el 2016.
Desde niño vivió en el rancho de su padre Ramón a las afueras de Huentitán en Guadalajara, estado de Jalisco. Trabajó de mesero, lavador de carros y de gerente en el restaurante de su tío. Con su padre trabajó en construcción en la ciudad de Tijuana.
A la edad de seis años su madre lo llevó a ver una película del cantante Pedro Infante y le dijo a su progenitora: “Cuando grande quiero ser como él”. A los ocho años comenzó a tocar guitarra y a cantar rancheras. A Los doce años ganó su primer concurso de canto y a los 12 ganó 35 pesos mexicanos en un concurso de canto en Guadalajara.
Desde 1960 se dedicó por completo a la música y cantó en las calles de Jalisco y en el programa de televisión La calandria musical. Una vez se desplazó a la Ciudad de México comenzó a trabajar en el restaurante El amanecer tapatío.
Cuando Javier Solís se murió en 1966, la compañía de discos CBS le ofreció a Fernández un contrato de trabajo y su primera grabación fue Perdóname. CBS posee ahora las marcas Sony Music Latin y Sony Music Entertainment y Fernández siguió produciendo bajo estas empresas de música de nivel mundial.
Su primea película fue Tacos al carbón, en 1971. Aunque su primer éxito en la pantalla fue La ley del monte, en 1974.
Su padre murió en 1970 y esa misma noche se presentó a cantar en un escenario. Su hijo Vicente fue secuestrado en 1998, le cortaron un dedo y luego liberado después que la familia pagara 3.2 millones de dólares.
Su gran éxito musical es la canción Volver, volver, grabada en 1972.
Viajó por el mundo presentándose en los mejores escenarios y vistiendo ropa de charro, incluyendo sombrero. En la ciudad de Nueva York se presentó varias veces en tarimas tan importantes como el Madison Square Garden. A veces tomaba licor frente a su audiencia y en una que otra ocasión se cayó. Su última presentación en vivo fue el 16 de abril en el Teatro Azteca de la capital mexicana.
Los cantantes mexicanos Javier Solis, Pedro Infante y Jorge Negrete fueron inspiración para El charro de Huentitán. Cuando le preguntaron quién es el mejor, Fernández contestó: “Javier, Pedro y Jorge son muy grandes, pero yo soy el único vivo”.