Esta joven estudiante habla español e inglés perfectamente, nació en Queens, le gusta volar alto (a 30,000 pies de altura), sabe lo que quiere y es un ejemplo del tipo de jóvenes cuya vida ha cambiado desde que ingresó al Vaughn College. Este año obtuvo en Vaughn College el título de Gerencia de Aeropuertos (Airport Management) y el año entrante le otorgará el título de Aviadora (Aircraft Operation).

“Tengo ayuda financiera y pago el resto”, dijo Morales mientras caminaba por las nuevas instalaciones del Vaughn College. “Como profesional sólo pienso en mi carrera de piloto. Mis padres me dieron la vida y Vaughn mi carrera, lo más importante en mi vida”. Su madre es colombiana y quiere montarse en un avión pequeño piloteado por su hija Vicky, como le dicen cariñosamente, pero su padre puertorriqueño ha dicho que por nada del mundo se sube en un avión de esos, “solo cuando pueda pilotear un avión grande, comercial”.
Morales voló por primera vez sola en octubre del 2013, en los alrededores del Aeropuerto McCarthy de Long Island, durante 15 minutos y en un avión Cessena Slyhawk 172. “Fue mi primer solo y no me dio tanto miedo. Ahora tengo 100 horas de vuelo y necesito 1,500 para volar un avión comercial. Creo que en dos años lo puedo lograr”, dijo Morales.
En los Estados Unidos, sólo el 7 por ciento de las mujeres son pilotos. “Vaughn no solo me ha dado experiencia como piloto de aviones, sino en la industrial de la aviación. Puedo chequear los frenos, cambiarle el aceite y ajustar varias partes de un avión, como si fuera un auto. Ajusto los instrumentos y he trabajado en la torre controlando vuelos”, dijo Morales con entusiasmo.
A esta joven latina de 22 años le gusta viajar y hacer escala en los aeropuertos para conocerlos y comparar. Desde pequeña le apasiona todo lo que tiene que ver con aviones y le fascina saber cómo un aparato puede elevarse y desplazarse de un punto a otro.
¿Cómo ingresó a Vaughn College? La consejera de la escuela superior en Long Island City le sugirió que estudiara ingeniería, aunque le gustaba la enfermería. “Pero un día vi la publicidad de Vaughn en un bus y dije ‘eso es lo que quiero estudiar’. No sabía nada de Vaughn College. Fui con mi mamá al open house, en la primavera del 2010 y quedé impresionada a pesar de haber llegado tarde. Llené la información y luego me notificaron que fui aceptada en esta universidad”, añadió Morales.
La primera impresión que tuvo Morales de Vaughn College es que era limpio y ordenado… “como un aeropuerto, aunque muy callado durante las clases”.

Morales trabaja algunas horas en Vaughn College y sigue leyendo y observando todo lo relacionado a los aviones con la misma pasión que tenía cuando niña. “Quiero volar, cada vez más alto, tener más experiencia, conocer más aeropuertos, ver más películas y documentales sobre aviones y algún día no muy lejano volar aviones comerciales muy grandes”, concluyó Morales frente al nuevo edificio de Vaughn College una tarde de otoño.
Javier Castaño