
Por Javier Castaño —
Los residentes legales de la ciudad de Nueva York podrán votar en las elecciones locales. Es decir, quienes tienen la tarjeta de residencia o Green card podrán votar para elegir el alcalde, el contralor, el defensor del pueblo, el fiscal, presidentes de los cinco condados y los 51 concejales.
Quienes sean elegibles para votar, podrán comenzar a inscribirse desde enero del 2023.
Así lo decidió el Concejo de Nueva York cuando 33 de sus miembros votaron por la aprobación del proyecto de ley #1867-A. La votación concluyó a las 5 y 11 minutos de la tarde del jueves 9 de diciembre. Hubo 14 votos en contra y dos abstenciones.
“Es un nuevo capítulo de la historia de la democracia de los Estados Unidos y Nueva York será ahora un ejemplo para las grandes ciudades de esta nación”, dijo el concejal Ydanis Rodríguez, patrocinador de este proyecto de ley.
El alcalde Bill de Blasio, quien se había opuesto a esta ley, se espera que firme esta legislación como un regalo de Navidad a los inmigrantes de esta ciudad. Si no la firma, también se convertirá en ley.
Además de los residentes legales, también podrán votar los beneficiarios de DACA y TPS y aquellos que tengan permiso de trabajo y vivan en esta ciudad por más de un mes. Los indocumentados no podrán votar.
“Ha sido un triunfo de la coalición de inmigrantes latinos, negros y asiáticos que luchamos por más de 12 años”, dijo el concejal Rodríguez.

Casi un millón de inmigrantes se beneficiarán de esta nueva ley, de los cuales más de 100 mil son musulmanes y alrededor de la mitad son latinos.
“Esta ley solo beneficia a dominicanos, mexicanos y chinos, pero no a la comunidad afroamericana. Muchos latinos votan por el Partido Republicano y por eso tenemos que tener cuidado y crear una coalición entre latinos y negros”, dijo la concejal Laurie Cumbo, líder de la mayoría y quien votó en contra del proyecto de ley.
Rubén Díaz Sr. también votó en contra argumentando que está defendiendo la Constitución. Varios concejales dijeron no estar de acuerdo con los 30 días de residencia para poder votar. Les parece un período de tiempo muy corto que pone en peligro la democracia. Otros cuestionaron “si la Junta de Elecciones tiene la capacidad y el dinero para implementar este cambio”. Y si puede mantener la información de los votantes en secreto.

Antes de la votación, algunos miembros del concejo trataron de enmendar u obstaculizar este proceso. Sin mencionar a Rodríguez se dijo que hay concejales que consideran, “si no estas conmigo, entonces odias a los latinos, perteneces al poder blanco y eres trumpista (seguidor de Trump)”.
“En este debate no se trata de cómo votar, sino de regresar a la Constitución de 1787 que solo permite el voto de los ciudadanos, pero no es el caso de la Constitución de la ciudad de Nueva York que no utiliza la palabra solo”, argumentó el concejal Rodríguez. “Además, otras ciudades permiten el voto de los residentes”.
El presidente del Concejo, Corey Johnson, defendió la aprobación de esta ley bajo el argumento que “impulsa la democracia y favorece a la ciudad”. El concejal Daniel Dromm dijo que “no puede haber impuestos sin representación” y alentó a sus compañeros a votar a favor de esta ley.
El concejal Francisco Moya llevó a su mamá como ejemplo de residentes legales que no se han vuelto ciudadanos estadounidenses. “Mi mamá no ha podido votar por su hijo y esto va a cambiar”. La madre de Moya lleva más de 40 años viviendo en esta nación. Moya sollozó cuando votó a favor del voto de los residentes legales en las elecciones locales.

Antes de la votación hubo una demostración en las escalinatas de la Alcaldía de Nueva York. Murad Awawdeh, director ejecutivo del New York Immigration Coalition, dijo que los republicanos están en contra de los inmigrantes y “el voto de los residentes legales convierte a Nueva York en una ciudad más accesible e incluyente”.
El concejal Carlos Menchaca dijo que “estamos luchando contra la supremacía blanca y construyendo democracia”.
“Con esta ley estamos restaurando la democracia que nos quitaron porque en este país siempre están tratando de quitarnos el derecho al voto”, dijo el concejal Jumaane Williams. “Hay muchos negros y latinos que se benefician y tenemos que trabajar juntos”.
Las concejales Carlina Rivera y Tiffany Cabán también se mostraron orgullosas de estar defendiendo el voto de los residentes legales. “La única manera de pelear es elevando nuestras voces contra los que tienen el poder”, dijo la concejal Cabán.

Angel Salazar, beneficiario de DACA y quien se identificó como trabajador de primera línea contra la Pandemia Coronavirus, dijo que “la voz del inmigrante debe tenerse en cuenta para que viva con dignidad y respeto”.
Eva Santos también se beneficia de DACA, vive en esta ciudad hace 23 años y tiene tres hijos. Trabaja para United We Dream. “Tengo permiso de trabajo, ahora voy a votar y le agradezco al concejal Ydanis”, dijo Santos.
Para la empresaria Sara Rodríguez, del Proyecto de Vendedores Ambulantes, los inmigrantes necesitan este voto “para salir de la oscuridad”. Rodríguez vive en esta ciudad hace 20 años y tiene cuatro hijos. Estaba muy sonriente en las escalinatas de la Alcaldía.

Abdoulaye Cisse de Cair New York con sede en El Bronx, dijo que esta nueva ley no solo beneficia a latinos, sino a muchas personas de Africa y musulmanes. “Llegué a este país a la edad de seis años, pago impuestos y mi esposa e hijo son ciudadanos. Me considero estadounidense y esta ley nos sirve para integrarnos más a esta sociedad y luchar por la democracia”, concluyó Cisse.