
Muy pronto seremos testigos de una contribución poco convencional de parte de la comunidad inmigrante en Nueva York. Esta vez se hará sin explotación laboral, entretenimiento, eventos culturales o inclusive comida. Se implementará resucitando nuestra vieja democracia que está paralizada.
El estado de nuestra democracia es patética y peor a nivel local. Sólo el 10% de los registrados para votar participan en las elecciones municipales. Las elecciones se deciden mucho antes de abrir las urnas, los partidos políticos y los grupos de interés seleccionan sus candidatos, hacen arreglos y controlan los resultados electorales. La gente no es estúpida y no quiere desperdiciar su tiempo haciendo algo que no sirve. Saben que votar en las elecciones locales no tiene importancia.
Por el bienestar de la mayoría de los residentes de Nueva York, estamos obligados a cambiar esta situación. Necesitamos aumentar la participación, desestabilizar el estatus político y crear una dinámica multicultural en la comunidad votante. El derecho a vivienda accesible, a un salario justo, calidad de la educación pública y servicios sociales adecuados, pero sólo si nuestra democracia crece y representa a todos por igual.
No sólo estamos en medio de la crisis económica. No importa a dónde miremos, la violencia nos está invadiendo, la tensión entre grupos y comunidades se está acrecentando y la locura aumenta cada día.
Son momentos difíciles pero propicios para presentar propuestas sinceras, de reconciliación que no conlleven a la violencia, como resultado de una actitud personal y una forma de acción social. Necesitamos presentar una propuesta coherente y que nos despeje el futuro.
En noviembre del año pasado, se presentó una propuesta de ley en el Concejo de la ciudad de Nueva York que busca este principio. La propuesta conocida como Intro 410, plantea que los inmigrantes, quienes se acojan a la ley de esta ciudad, puedan votar en las elecciones municipales. Esta legislación le otorgaría el derecho al voto a 1.3 millones de neoyorquinos (para mayores detalles, visite www.ivotenyc.org).
La legislación que introdujo el demócrata Daniel Dromm, presidente del Comité de Inmigración del Concejo, ha recibido el endoso de 16 miembros de ese cuerpo legislativo local. De acuerdo a Dromm: “Es tiempo de que nuestra democracia evolucione para integrar el derecho al voto de todos los residentes. Todos somos edificadores de nuestras comunidades y debemos tener el derecho a voz en los asuntos importantes a nivel local. Retomando las palabras de los patriotas revolucionarios, quienes arriesgaron sus vidas para obtener la libertad que hoy disfrutamos, ‘no debe haber impuestos sin representación’”.
Claro que esta no es la fórmula mágica que resolverá nuestros problemas. Sin embargo, en un paso en la dirección correcta. Esta legislación puede llegar a cambiar el mapa político de la ciudad y otorgar representación a un porcentaje más alto de su población.
Si tenemos que recordar sólo un aspecto de nuestra historia, es que no hay democracia sin participación. Nuestros derechos dependen de nuestra democracia. Sin las otras personas, yo pierdo mi habilidad para escoger mis condiciones de vida. ¿Estamos dispuestos a perder este poder?
Por David Andersson, director del Capítulo de NYC del Partido Humanista y coordinador de la Coalición de la Ciudad de Nueva York para Expandir el Derecho al Voto (iVoteNYC).
PUBLIC HEARING ON VOTING RIGHTS
Wollman Hall at Eugene Lang College
Enter at 66 W. 12th Street, walk across courtyard and take elevator to
5th Floor of 65 W. 11th Street.