Voto de mexicano en el exterior

José Vargas Gireud
Intelectual mexicano

Las elecciones presidenciales en México son el 1 de Julio de este año. De acuerdo a la agencia de estadística mexicana, Consulta Mitofksy, hasta finales de abril Enrique Peña Nieto tenía el 39% de las preferencias de voto, seguido de Josefina Vázquez Mota con un 24% y López Obrador con un 19%. Por otro lado, el candidato Gabriel Quadri aún no presenta porcentajes importantes.

Por José Vargas Gireud,  miembro del consejo de Evolución Mexicana

¿Cómo podemos recomendarle al ciudadano mexicano en el extranjero que vote?  Ante todo, reconociendo su desilusión por el accidentado inicio de la democracia mexicana, cuyo gobierno no ha podido llevar a cabo reformas necesarias para representar sus intereses como migrantes y tampoco ha mejorado la calidad de la educación o reducido la burocracia y la corrupción en el país.

1. En primer lugar, enfatizándole que no existe ningún sistema superior o mejor que una democracia liberal que funcione bien y respete los derechos de todos, y eso sólo se logra con la intervención y presión de los ciudadanos. Por lo tanto es un deber intransferible de cada ciudadano ejercer su derecho al voto, procurando y exigiendo que las instituciones públicas funcionen bien.

2. En segundo lugar, convenciéndolo de que la decisión de cómo debe votar es un proceso que inicia desde que conoce quiénes son los candidatos presidenciales, para formarse una idea del valor humano del candidato(a) y de sus principios morales o carencia de ellos, según sus antecedentes y pronunciamientos públicos. Para proyectar si el candidato, una vez en el puesto, se dedica con valor y procura el bien común, o bien, se dedica a la promoción de sus intereses personales o al protagonismo egoísta y mesquino.

Para formarse estos criterios conviene también cuestionarlos sobre la problemática específica de los mexicanos en el extranjero y cómo piensa afrontarla para solucionarla. Ya basta de muchas promesas y pocas realidades. Que establezcan compromisos concretos, alcanzables y medibles para poderles dar seguimiento y exigibilidad.

3. En tercer lugar, recomendándole al mexicano en el extranjero que se reúna con personas que tengan criterios afines y/o intereses similares. El formar grupos organizados, aún siendo informales, aumenta mucho las posibilidades de acceso a los programas de los candidatos  y facilita el análisis de los posibles comportamientos y orienta su votación. En casos difíciles de evaluación de personas, el tener diversos puntos de vista enriquece y clarifica la visión conjunta del grupo.

Por último, tenemos que estar alertas porque los políticos son expertos en disfrazar sus posturas e intenciones, por lo que los ciudadanos nos debemos convertir también en expertos “destapadores” de demagogias, ya sea del tipo “yo sí se gobernar” o “mi corazón sangra por los pobres”, pues ambos tipos requieren de una ciudadanía pasiva y esperanzada sólo en ellos.

Todos los ciudadanos mexicanos tenemos un papel protagónico que jugar en este período electoral, tanto en México como en Estados Unidos. ¡No desaprovechemos la oportunidad de hacer la diferencia!

www.evolucionmexicana.com  Twitter @evolucionmexc

 

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