Voto latino es vital

La población latino sigue creciendo en los Estados Unidos.

Por Raúl Molina Mejía

Ciudadanas y ciudadanos latinos deben ejercer su derecho al voto para convertir en peso político ese 18 por ciento de la población, la minoría más numerosa en Estados Unidos. Estudio reciente indica que, a julio de 2019, la población hispana era de 60.6 millones, contando con el 13.3 por ciento de las personas habilitadas para votar. También indica el estudio que el abstencionismo ha sido tradicionalmente alto, siendo superior al 50% en las tres elecciones pasadas. Existen dos presiones opuestas sobre estos votantes: el temor al COVID-19 que induce a la no participación, y las políticas anti-minorías  de la presente administración.

Raíl Molina Mejía.

En el primer debate presidencial la actuación de Donald Trump buscó fortalecer su base, de tendencia blanca supremacista, y no mostró apertura alguna hacia latinos, afrodescendientes y mujeres.  Su comportamiento pareció orientado a generar disgusto con la política,  justamente para que las minorías no acudan a las urnas.  Perdidos los pocos sectores aún indecisos, aprovecha ahora su contagio con el coronavirus para tratar de conseguir conmiseración y apoyo. No hay que juzgarlo solamente por hechos recientes; debe analizarse lo realizado en casi cuatro años. Evidentemente, ha tratado de destruir el legado demócrata y como campaña central, atacar la migración, no solamente irregular sino la regular si proviene del sur de continente.

La diferencia entre demócratas y republicanos ha sido la forma de atender a sectores específicos de la población. Los primeros han buscado responder a las necesidades de la clase trabajadora –empleo, salarios, educación, salud, seguridad social- mientras que los republicanos han dado prioridad a los privilegios de la clase económica poderosa –eliminando impuestos y restricciones. Por ello, el apoyo latino favorece a los demócratas, con 73 por ciento para Bill Clinton, en 1996, y 66 para Hilary Clinton, en 2016. Según encuesta reciente, Biden alcanzaba el 65 por ciento del voto latino y Trump se quedaba con 24.

Donald Trump no ha hecho lo necesario para ganar el voto latino. Las personas de origen mexicano (61.9 por ciento) han visto la insistencia de bloquear a México con el muro y otras restricciones, aparte de constante desdeño y rechazo. Las de origen portorriqueño (9.7 por ciento) y residentes en Puerto Rico aún padecen los efectos de los huracanes y la falta de preparación frente al COVID-19. Las de origen cubano (4 por ciento), pese a la oposición del régimen, generaciones nuevas rechazan el aumento de restricciones para negocios y relaciones familiares con la isla. Las personas de origen centroamericano han sufrido directamente no sólo la pérdida de soberanía de sus países, como reedición de “colonias bananeras”, sino que también los abusos de ICE. La política anti-inmigratoria basada en el odio choca con los valores latinos más preciados. Cada quien deberá sacar sus propias conclusiones; pero lo determinante es que latinos y latinas voten.

Raúl Molina Mejía es ingeniero civil y vicepresidente de la Red  por la Paz y el Desarrollo de Guatemala y guatemaltecos en el exterior.

 

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