Cierra parte del gobierno de EE.UU.

Alguna oficinas federales cerraron sus puertas ante la falta de presupuesto.
Algunas oficinas federales cerraron sus puertas ante la falta de presupuesto.

Poco después de la medianoche, la directora de presupuesto de la Casa Blanca, Sylvia Burwell, emitió una ordenanza a las agencias del gobierno de “ejecutar los planes para un cierre ordenado”. El gobierno de Estados Unidos ha quedado parcialmente inactivo luego que las dos cámaras del Congreso no pudieron ponerse de acuerdo en un presupuesto para el país que debió haberse aprobado antes del comienzo del nuevo año fiscal, que ha comenzado este martes.

Ayer, en tres ocasiones la Cámara de Representantes dominada por los republicanos aprobó un presupuesto que incluía una cláusula para  posponer la entrada en vigencia de la ley de Protección de pacientes y cuidados de salud accesibles, la ley insignia del presidente Barack Obama, también conocida como Obamacare. Y las tres veces, el Senado controlado por los demócratas rechazó esa pieza minutos más tarde.

Poco después de la medianoche, la directora de presupuesto de la Casa Blanca, Sylvia Burwell, emitió una ordenanza a las agencias del gobierno de “ejecutar los planes para un cierre ordenado”.

La medida significa que un estimado de 800.000 empleados federales se van a quedar en casa. Entre las oficinas cerradas se incluye el Servicio de Parques Nacionales, las agencias de seguridad de tránsito y los empleados civiles del Departamento de Defensa. Los agentes de la Seguridad Interior y los agentes fronterizos seguirán trabajando, al igual que otras agencias de seguridad.

En un comunicado divulgado en las primeras horas del martes, el presidente Obama dijo que los miembros del ejército estadounidense seguirán de alta y continuarán las operaciones militares como las que se realizan en Afganistán. El mandatario se comprometió a firmar la ley que asegura que los militares recibirán su pago a tiempo.

Obama también prometió continuar trabajando con el Congreso para reabrir el gobierno, pese a que en una entrevista con la radio pública NPR, reiteró que “absolutamente, no voy a negociar” y que no va a posponer la entrada en vigencia de la ley de salud, el verdadero corazón de la disputa.

Los republicanos se quejaron de la actitud del presidente. El senador John Cornyn acusó a Obama de ser “absolutamente alérgico a hacer su trabajo”.

“Sabemos que el presidente ha estado ansioso por negociar con el presidente de Irán sobre un asunto muy serio, las aspiraciones nucleares de Irán, pero no está dispuesto a conversar con el presidente de la Cámara de Representantes o con el liderazgo republicano en el Senado”, añadió Cornyn.

Cómo afecta el cierre del gobierno

De acuerdo a la Constitución de Estados Unidos, el Congreso debe aprobar los gastos del gobierno y si las Cámara de Representantes y el Senado no se ponen de acuerdo, el gobierno no tiene autoridad legal para gastar y puede constituir delito hacerlo.

En este momento la autorización para gastar dinero se acaba el 30 de septiembre. Si el Congreso aprobara un presupuesto temporal, digamos de dos meses, entonces se acabaría cuando se cumpla ese plazo.

Para explicarnos cómo afectaría un eventual cierre del gobierno, la Voz de América entrevisto al economista Isaac Cohen. Escuche el audio.
Así, unos 800.000 empleados del total de 2,1 millones de trabajadores del gobierno federal podrían tener que quedarse en casa, pero los 1,4 millones de personal de alta en el ejército continuarán activos, aunque sus salarios se retrasen.

Un dato curioso, el salario del presidente y el de los miembros del Congreso es intocable.
Una porción de los empleados del gobierno son considerados esenciales y podrán continuar trabajando normalmente mientras dure el cierre, aunque no se sabe cuándo se les pagará por ese tiempo laborado.

La NASA va a suspender a casi todo su personal, mientras los controladores aéreos, las cortes y el personal de Seguridad Interior continuarán en funciones.

El reparto de correo continuará sin problemas puesto que el Servicio Postal de Estados Unidos no trabaja con dinero proveniente de los impuestos, pero los parques nacionales y los museos del sistema Smithsonian van a cerrar.

El sistema de verificación de empleados –con el que se revisa el estado legal migratorio de los empleados—podría cerrar, pero los impuestos hay que seguirlos pagando.

Nadie sabe cuándo terminará este cierre parcial. El promedio de duración ha sido de menos de tres días y el cierre más largo fue entre el 16 de diciembre de 1995 hasta el 5 de enero de 1996 –es decir 21 días—bajo el gobierno de Bill Clinton.

Un dato curioso más, el salario del presidente y el de los miembros del Congreso es intocable. Voa

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