Amor a primera vista

Juan Blanco con su esposa. Foto cortesia

Por Luz Karine Vargas  – 

Juan Blanco es un hombre servicial, amable e incondicional para con los suyos. Es de Santo Domingo y aunque no lleva mucho tiempo viviendo en Nueva York ya le sigue el ritmo a la ciudad que nunca duerme. “Un amor me trajo a este país y ya llevo en Nueva York un año y dos meses”, dijo Blanco.

“Conocí una mujer que me gusto en todos los sentidos existentes y ella ya tenía una vida estable en este país y sin dudarlo tomé la decisión de que quería estar junto a ella y hoy en día estamos casados”, dijo Blanco con una sonrisa enredada en sus palabras.

Su vida laboral comenzó poco antes de la pandemia. Empecé trabajando en construcción de casas y pintando, aunque era agotador, no se comparaba con el trabajo que tenía en mi tierra porque allá el trabajo es más forzado, así que acá me sentí a gusto, dijo Blanco de su primera experiencia laboral.

Luego decidí intentar en el ámbito donde soy experto: la jardinería, pero solo era por días, no era un trabajo fijo, solo de vez en cuando me llamaban y ese trabajo me gustaba muchísimo, dijo Blanco, quien es capaz decorar los jardines con las plantas que el cliente quiera.

Luego llegó el confinamiento y todo se detuvo. No tuve trabajo por esos meses, si hubiera estado en mi tierra estoy seguro que hubiera continuado trabajando, pero acá la mayoría de empleos estaban clausurados, dijo Blanco quien se vio afectado a nivel económio por la pandemia.

Yo siempre tome las medidas de seguridad en la pandemia y estuve a la voluntad del Señor para lo que decida conmigo, viví el día a día y después que sea la voluntad de Dios, dijo Blanco. Rezaba todos los días para que el virus desapareciera.

Blanco dice que aún extraña su país de origen en especial a su familia porque me hace falta ver a mi madre y ayudarla en sus cosas diarias, dijo Blanco. Espera ver pronto a su progenitora.

Ahora que todo está casi normal ,estoy vacunado y trabajando en limpieza, un amigo mío me hizo la diligencia de hablar por mí en una compañía y entré a trabajar fijo, dijo Blanco. “Me siento muy cómodo en ese empleo”.

Blanco está muy agradecido con la ciudad de Nueva York porque ha notado que existen muchas oportunidades para salir adelante. Esta ciudad me ha permitido tener una vida estable para mí y mi esposa, concluyó Blanco con voz gentil.

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