Cuba y EE.UU. abren embajadas y se calientan los políticos

Luego de siete meses de negociaciones, Estados Unidos y Cuba anunciaron esta semana un acuerdo para reabrir embajadas en Washington y La Habana, en un nuevo esfuerzo por poner fin a décadas de hostilidades.
El presidente Barack Obama hará una declaración al respecto a las 11:00 de la mañana del miércoles. Probablemente, el Gobierno comunista de Cuba hará un anuncio similar.
Cuba, en tanto, aseguró que recibirá el miércoles al jefe de la misión diplomática estadounidense, que entregará una nota de Obama sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
La embajada de Estados Unidos en la capital cubana podría reabrir a fines de este mes y el secretario de Estado, John Kerry, ha indicado que asistirá a la ceremonia de izamiento de la bandera.
La restauración de las relaciones oficiales es la última medida en el proceso que inició con el anuncio simultáneo de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro en diciembre de que los dos países buscaban renovar sus relaciones diplomáticas.
Ambos líderes se encontrar cara a cara en la Cumbre de las Américas realizada en Panamá. En mayo, Estados Unidos removió a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo, una medida que fue crucial para restaurar las relaciones diplomáticas.
No obstante, se espera una fuerte oposición a la medida de los legisladores republicanos como los senadores Marco Rubio y Ted Cruz, que ya han anticipado estar dispuestos a negar los fondos para que Estados Unidos abra embajada en La Habana y a bloquear cualquier nombramiento de embajador estadounidense en Cuba.
Rubio particularmente demanda avances en materia de respeto de derechos humanos y libertad para ejercer la democracia en la isla antes de hacer más concesiones a la isla.

Políticos opinan sobre relaciones con EE.UU. y Cuba

La mayor parte de los candidatos republicanos que buscan ganar la nominación presidencial de su partido se oponen fuertemente a las relaciones con Cuba.
“Los beneficiarios de la mal asesorada movida del presidente Obama serán los nefastos hermanos Castro que han oprimido al pueblo cubano durante décadas”, escribió el exgobernador de la Florida, Jeb Bush, en su cuenta de Facebook luego que el presidente Obama anunciara en diciembre que planeaba poner fin al embargo comercial en contra de la isla y restablecer relaciones diplomáticas.
El senador Ted Cruz de Texas dijo que el presidente cubano Raúl Castro y su hermano, Fidel, “acaban de recibir tanto legitimidad internacional como una línea de salvamiento económica que tanto necesitaban de manos del presidente Obama.
El senador por la Florida, Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ha estado tan opuesto que ha dicho que el cambio de política estadounidense está “basado en una ilusión, en una mentira. La mentira y la ilusión que un mayor acceso a los bienes se va traducir en libertades políticas para el pueblo cubano”.
Lindsey Graham, el senador de Carolina del Sur, prometió montar un esfuerzo para evitar el uso de fondos para reabrir la embajada de Estados Unidos en La Habana. “Haré todo lo que este en mi poder para bloquear el uso de fondos parar abrir una embajada en Cuba. Normalizar las relaciones con Cuba es una mala idea en un mal momento”, escribió en Twitter.
Del lado demócrata, la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, ha sido una fuerte defensora de la decisión del gobierno de Obama de buscar normalizar las relaciones con Cuba. “A pesar de las buenas intenciones, nuestra política de aislamiento que lleva décadas solo ha fortalecido el arraigo del régimen de Castro al poder”, dijo Clinton.
El senador Bernie Sanders de Vermont, hizo eco de esos sentimientos. “Es hora de que Cuba y Estados Unidos den vuelta a la página y normalicen relaciones”, dijo. Voa

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