
Como inmigrantes, estamos obligados a trabajar duro y a divertirnos más duro. Aprende a disfrutar del verano que está por llegar y busca lucir un cuerpo saludable y esbelto. Durante el calor hay que vigilar a los ancianos, los lactantes y los niños, las personas con una afección crónica que requieran medicamentos y las personas dependientes. Consejos:
-Beber abundantes líquidos, aunque no se tenga sed. Evite bebidas que contengan azúcar, cafeína o alcohol.
-Evitar exponerse al sol y hacer ejercicio al aire libre en las horas en las que el calor es más intenso (entre las 12 las 4 PM).
-Buscar sombras, cubrirse la cabeza, llevar ropa clara y ligera, además de calzado fresco.
-Utilizar protectores solares adecuados para la piel y gafas de sol para los ojos.
-Si consumes medicamentos, es preciso apartarlos del calor y continuar con el tratamiento pautado.
El baño
Durante el verano son frecuentes los baños en ríos, piscinas y en el mar, por eso hay que tener especial cuidado y seguir unas pautas:
-Bañarse en las zonas habilitadas y que estén vigiladas por socorristas.
-Si no se conoce bien el lugar, su fondo o profundidad, evitar tirarse de cabeza.
-Procurar no bañarse de noche y no hacerlo si se ha bebido alcohol.
-Si vas con niños, mantenerlos vigilados en todo momento.
La alimentación
Hay que evitar la deshidratación, conseguir la energía necesaria y evitar procesos largos de digestión. Por eso debemos:
-Beber abundante agua potable.
-Comer mucha fruta y verduras, siempre lavadas con agua potable.
-Lavarse las manos antes de preparar los alimentos.
-Mantener todos los alimentos cocinados y perecederos en el frigorífico.
-Si comes en restaurantes o en la calle, asegúrese que la comida luzca bien y no esté dañada.
–Evitar las comidas abundantes y copiosas.
Finalmente, si viajas, lleva tus medicamentos y vacúnate si tu destino es la selva o lugares malsanos. Al regreso, si no te sientes bien, visita un doctor para que te observe.
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