
Ser consciente es el primer paso. Tú lo notas, te fijas y despiertas…
Todo esto sucede en nuestras vidas. Te das cuenta lo que está pasando con tu vida, tus relaciones y tu trabajo. En resumen, lo notas, decides reconocer que es verdad, te fijas en los acontecimientos, encuentras algo nuevo y despiertas. Te vuelves consciente.
Cuando tomas conciencia… hay libertad porque con ella viene la oportunidad de usar tu libre albedrio y tomar una elección.
La vida es un viaje, uno que elegimos con el propósito de ser felices, nuestro derecho de nacimiento, muchas caídas y levantadas que han sido necesarias.
Y cada nuevo día nos brinda muchas oportunidades que pueden permitir una transformación en la mejor versión de nosotros mismos.
Eventualmente podemos encontrarnos atrapados en un círculo vicioso, una rutina de la que parece que nunca podemos salir. Incluso podemos hacer las mismas elecciones una y otra vez porque no sabemos cómo elegir de otra manera. En lugar de avanzar, nuestros caminos personales pueden llevarnos a un círculo aparentemente interminable. Nuestras acciones y elecciones no nos llevan a ninguna parte sino a donde ya hemos estado, sufriendo las mismas circunstancias y consecuencias. Haciendo lo mismo y esperando resultados diferentes.
Encontramos lo que pasa y despertamos. Es durante estos momentos que la conciencia se abre camino y puede ser el primer paso para cambiar.
La conciencia… cuando somos capaces de darnos cuenta de lo que estamos haciendo. Te conviertes en testigo. Nos observamos a nosotros mismos, notando nuestras reacciones, acciones y elecciones como si fuéramos un espectador de la película de nuestras vidas. La conciencia es el primer paso para cambiar porque no podemos hacer un cambio a menos que seamos conscientes que el camino hay que abrirlo.
Entonces podemos comenzar a entender por qué estamos haciendo lo que estamos haciendo. Entonces se vuelve difícil no cambiar porque ya no estamos dormidos, has despertado de tu sueño de inconciencia hacia la verdad que está detrás de nuestros comportamientos.
También empezamos a darnos cuenta de que, al mismo tiempo que somos la fuente de las causas de nuestros comportamientos, también somos los únicos que podemos hacer los cambios que queremos que ocurran.
La conciencia te hace extender tus alas de libertad para iniciar tu vuelo de victoria. En lugar de pensar que estamos atrapados en un ciclo repetitivo en el que no hay escape, comenzamos a ver que jugamos el papel más importante en nuestras vidas, para crear nuestras vidas
Ya sea que estemos conscientes o no, nuestros comportamientos y decisiones son siempre nuestros. Nuestro pasado ya no tiene por qué dictar nuestro futuro cuando elegimos ser conscientes.
Entonces, somos libres de ir más allá de nuestros límites anteriores, tomar nuevas decisiones e implementar nuevas acciones.
Es a través de la conciencia que podemos continuar evolucionando conscientemente.