Jaime Estades: Cuidado con las corporaciones (Super PAC)

Jaime Estades. Foto Javier Castaño

Ahora las corporaciones multinacionales pueden invertir millones de dólares para apoyar o derrotar a un candidato presidencial. Por ejemplo, Newt Gingrich ha recibido más de 4 millones de un magnate de la industria de apuestas en las Vegas. ¿A quién le responderá si es presidente? Al magnate. Muy pronto estaremos hablando no del senador del estado de Nueva York, sino del senador de Coca Cola. ¿Cómo llegamos a esta situación?

Hace dos años la Corte Suprema decidió 5 a 4 el caso Citizens United Vs. Federal Election Commission. El fallo dice que las corporaciones tienen los mismos derechos del individuo en la Primera Enmienda de la Constitución. Es decir: “Las corporaciones son gente”.

El juez Roberts en su opinión dijo que las corporaciones han sido tratadas como “minoría oprimidas”. Roberts no salió de las minorías ni ha sido oprimido y nos deja saber hacia donde nos dirigimos: La era Lockner y el conservatismo radical. Antes de opinar sobre el hecho de que las corporaciones son gente, prefiero esperar a que el estado de Texas ejecute al joven Exxon Oil.

Esta decisión de la corte abrió las puertas para que el 1% de la población ataque o apoye a los candidatos sin dinero. La primera reacción de Citizens United fue de alarma. En su primer discurso de la unión, el presidente Obama criticó a los jueces que estaban muy cerca de él, diciendo que “hemos retrocedido un siglo a nivel de leyes para favorecer a las corporaciones”.

El fallo le otorga un poder único a las corporaciones para que determinen el resultado de las elecciones. Es decir, las corporaciones tiene ahora más poder que cualquier individuo o grupo de personas, no hay igualdad y las entidades sin vida tienen derechos.

Hay una tendencia en los estados y en la Suprema Corte para legislar en contra de los derechos civiles y a favor de las corporaciones. Si el argumento es que la gente es la encargada de poner a funcionas las corporaciones, recordemos que esa gente ya tiene derechos y no hay necesidad de repetir. Los senadores terminarán representando a las corporaciones.

Hay algunos que argumentan que las corporaciones le otorgarán balance a los debates con intereses políticos. Les aseguro que tendrán los mismos intereses a nivel económico. La visión de un representante de las corporaciones que trata de persuadir al líder de la mayoría en el Senado para proteger los intereses del consumidor es algo que no podremos imaginar.

Todas las corporaciones quieren una sola cosa del gobierno y es que las dejen quietas. Los fabricantes de carros, comida y fármacos, además de las aerolíneas, no quieren gastar más dinero para cumplir con las leyes de seguridad. Entre menos regulaciones, más ganancias. Estos “regalos” del gobierno incluyen la eliminación de los impuestos corporativos. Bajo este esquema, los humanos pagamos impuestos, y los “nuevos humanos” (las corporaciones), no pagan nada.

Si controlan el gobierno, las corporaciones legislarán el gobierno, los mercados y la política. Por eso es que la razón de ser de Citizens United es la desregulación.

Jaime Estades es fundador del Latino Leadership Institute.

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