
El mes en curso supone un punto de inflexión para las familias trabajadoras de Nueva York y de todo el país: La apertura del mercado de seguros de salud permite a los no asegurados que puedan acceder a una cobertura médica asequible y de calidad, y obtener la atención que necesitan.
Tener acceso a una atención médica de calidad y asequible no debe ser un privilegio. Nadie debe irse a la quiebra porque se enferma.
Estas ideas no deberían ser objeto de controversia, y para la gran mayoría de los neoyorquinos, no lo son. Así, mientras que el Tea Party y los Republicanos en Washington tienen el gobierno de rehén en una cruzada ideológica con el fin de descarrilar la Ley de Asistencia Asequible (ACA), los neoyorquinos nos centramos en su aplicación para que todos tengan la protección que merecen.
Debido a la ACA, más de un millón de neoyorquinos menores de 65 años sin seguro se beneficiarán del aumento de las opciones de cobertura y sus planes tendrán más valor. Y los neoyorquinos mayores de 65 años se beneficiarán de un programa Medicare más fuerte – el aumento de los servicios preventivos como mamografías y colonoscopias, descuentos en medicamentos recetados, y un Fondo Fiduciario de Medicare más sostenible en los próximos años. Mientras que todas las comunidades se beneficiarán de estas nuevas medidas de protección, la comunidad latina, que sufre de manera desproporcionada por la falta de cobertura, se beneficiará al máximo.
El Presidente Obama ha luchado incansablemente delante de una oposición feroz, porque entiende que este cambio radical no es fácil, pero los grandes retos exigen grandes ideas.
La ACA es un paso esencial en la mejora del acceso a la atención médica, pero aquí, en la ciudad de Nueva York, su impacto será limitado si la gente no puede obtener atención en sus vecindarios.
La Salud es más eficiente cuando es local – todos los neoyorquinos merecen acceso a tener una atención médica de calidad y que este cerca de donde viven.
Pero mucha gente ha visto como se han cerrado hospitales en su comunidad. A menudo, en su lugar se han construido lujosos condominios.
Durante años, he luchado con éxito para mantener los hospitales abiertos. Y trabajando con miles de ideas afines a los neoyorquinos, hemos conseguido evitar el cierre del Long Island College Hospital e Interfaith Medical Center.
Como Alcalde, me aseguraré que Nueva York haga todo lo posible para que se mantengan abiertos los hospitales locales.
Pero eso no es suficiente. También tengo un plan para crear al menos 16 nuevos centros de salud comunitarios en los barrios de los cinco condados que más lo necesitan.
Mi oponente Republicano, Joe Lhota, no es consciente de la crisis de salud que existe en Nueva York. Se opone a la ACA y piensa que deberíamos retrasar su implementación. Lhota incluso hizo una afirmación inaceptable, dijo que la falta de seguro de salud de calidad “no es un problema” en la ciudad de Nueva York. No ha ido a luchar para mantener los hospitales abiertos y no tiene ningún plan real para mejorar de acceso a la atención médica para cualquier persona.
Me postulo para alcalde porque Nueva York se ha convertido en El Cuento de Dos Ciudades. La desigualdad que enfrentamos es quizá más cruda cuando se mira hacia las disparidades de salud que aquejan a nuestras comunidades. Es uno de los aspectos más crueles en nuestro problema de desigualdad, y exige medidas audaces.
Dar a todos los neoyorquinos acceso a una atención médica asequible y de calidad es un gran reto, pero con grandes ideas y acciones audaces, sé que juntos podemos conseguirlo.
Bill de Blasio es candidato demócrata a la alcaldía de Nueva York en las elecciones del próximo martes 5 de noviembre.