
Por Javier Castaño
El camión llega todos los días a las 5:30 de la tarde y la fila de gente en la esquina de La Roosevelt y la calle 78, en Jackson Heights, Queens, supera las cien personas. Llegan de lugares tan diversos como El Bronx, Harlem, Brooklyn y Long Island. La espera para probar los tacos de birria es hasta de dos horas.
Una tarde reciente, Gloria Robinson esperó desde las 4:30 a que llegara el camión. “Los tacos tienen un sabor muy especial, muy delicioso que no sé cómo explicar”, dijo Robinson.
El chef José Moreno fue el que desarrolló esta idea de vender en Nueva York tacos de birria y sólo de birria. “Es carne de res que se prepara por tres horas y media en un caldo con chile guajillo, chile morita, cominos, clavo y hojas de laurel”, dijo Moreno, quien duró más de dos meses ajustando el sabor entre familiares y compañeros de trabajo en un restaurante de Manhattan.
Comenzó el 24 de julio del 2019 a vender desde el camión con la ayuda de su hermano Jesús Moreno y dos amigos. Ahora tiene 15 empleados y cocina 5,000 libras de carne a la semana en 8 ollas de 100 libras cada día. Vende alrededor de mil tacos por día, a $2,50 cada uno. También vende tostadas de birria.
La receta la inventó Guadalupe Zárate, un mexicano de Coatzingo, Puebla. Comenzó en la ciudad fronteriza de Tijuana y luego se desplazó a San Diego y Los Angeles. Zárate murió y Moreno sigue la tradición en el condado de Queens.
“El gran acierto de Zárate fue reemplazar la carne de chivo por la de res”, dijo Moreno mientras supervisaba la fila de clientes. “Estoy muy agradecido con la gente que hace la fila para comprar los tacos de birria. Mi mayor placer es cuando estoy llegando y veo a la gente comiendo mis tacos en el vecindario”.
Moreno dijo que preparar un camión de comida cuesta alrededor de 100 mil dólares y muy pronto instalará otro camión para reducir el tiempo de espera de sus clientes a 15 minutos. También planea estacionar más camiones para vender tacos de birria en otros vecindarios de esta ciudad.


El chef Moreno, quien también es de Coatzingo, ha recibido varias propuestas de posibles socios, pero las ha rechazado. Llegó a esta ciudad en el 2000 y su negocio mejoró después de una reseña en el periódico The New York Times, que le otorgó dos estrellas, algo muy sobresaliente para un camión. Luego vinieron otras reseñas en revistas especializadas en comida como Eat The World NYC.
Al principio trabajaba de 10 de la mañana a 4 de la madrugada. Preparaba la comida en una comisaría en donde también limpia el camión todos los días. “Jamás me imaginé el éxito de Birrialandia y todo se debe a la calidad del sabor”, concluyó Moreno.
